La Audiencia Nacional cree «insatisfactoria» la respuesta a un hombre que pidió apostatar | Crónica | Agujas que reinsertan |
La Justicia reconoce el derecho a cancelar la inscripción del bautismo Los presos harán las togas de abogado
El Arzobispado de Valencia debe notificar correctamente que canceló la inscripción Quince internas de la prisión Madrid
La Justicia ha reconocido por primera vez el derecho de un particular a que la Iglesia anote en su partida de bautismo que ha ejercido su derecho de cancelación del mismo. Así lo acuerda la Audiencia Nacional en una sentencia en la que este tribunal considera «claramente insatisfactoria» la respuesta que el Arzobispado de Valencia dio a un hombre que pretendía apostatar, al que dijo que no rectificaría su Libro de Bautismo porque éste no es un fichero de datos ni sus asientos prejuzgan la pertenencia actual a la Iglesia Católica. El tribunal ha dado diez días al Arzobispado para notificar al apóstata que se ha hecho la cancelación de su inscripción bautismal y le ha advertido de que, de no hacerlo así, puede incurrir en alguna de las infracciones previstas en la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal. La Audiencia rechaza de esta forma el recurso que presentó ese Arzobispado contra la resolución de la Agencia Española de Protección de Datos, organismo representado por la Abogacía del Estado, que dio la razón al particular. La sentencia califica de «claramente insatisfactoria» la contestación que dio el Arzobispado a su petición «tanto desde la perspectiva del respeto a su derecho fundamental a la protección de datos de carácter personal», como al de libertad religiosa. Por ello, cree que es legítimo que quien se sienta «inquietado» por el contenido de los asientos registrales del Libro de Bautismo, en cuanto que constituye «al menos una apariencia» de que se pertenece a la iglesia católica, quiera que de alguna manera se deje constancia de su oposición a ser considerado miembro de la misma. La Audiencia rechaza el argumento del Arzobispado respecto a la inviolabilidad de sus archivos en este caso. Los internos de los centros penitenciarios dependientes de Instituciones Penitenciarias confeccionarán togas para los abogados en el taller de confección industrial ubicado en la cárcel Madrid I. Esta forma de favorecer la reinserción de los presos está contemplada en el convenio de colaboración suscrito esta mañana por la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, y el presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Carlos Carnicer. En un principio serán las mujeres las encargadas de hacer las togas, pero si la idea funciona se extenderá a otros centros. Las primeras togas serán confeccionadas por quince internas del centro penitenciario de mujeres de Madrid I, aunque en breve se unirán a este proyecto otras veinte de la misma cárcel, en cuyo taller comenzarán a trabajar. No obstante, próximamente las reclusas se trasladarán a un local más grande dentro de la misma cárcel. Las presas trabajarán sobre pedido y el Consejo General de la Abogacía hará de vehículo de las peticiones que se realicen desde los diferentes colegios de abogados. En dos meses estarán listas las primeras togas, que tienen un precio de 112, 165 y 181 euros, en función de la calidad. Esta es una idea pionera, según señalaron Gallizo y Carnicer, quienes no obstante recordaron que en otras prisiones, como la de Soto del Real, ya se confeccionan otro tipo de objetos, como banderas. En función de los resultados de esta experiencia, Prisiones decidirá si se amplía la producción de togas y si se traslada la idea a otros colectivos de la justicia, como a jueces y magistrados. Las internas que se encargarán de realizar las togas ya han recibido la formación necesaria.