La Policía halló los cuerpos de las pequeñas envueltos en toallas y metidos en bolsas de plástico

Los bebés ocultos en el congelador eran tres niñas y nacieron vivas

Los investigadores aclaran que las hermanas no eran trillizas y que una murió en 1988

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efe | berlín

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Los cadáveres de los tres bebés hallados en un congelador en la localidad alemana de Wenden-Möllmicke, en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, corresponden a tres niñas, según dijo ayer la Fiscalía de Siegen, oeste del país. Una mujer de 44 años ha sido detenida y acusada de triple homicidio tras confesar que ocultó los cadáveres de tres de sus hijos recién nacidos en un arcón congelador de su casa. Los investigadores esperan conocer cuanto antes el resultado de la autopsia para saber las causas de la muerte de las niñas, aunque un portavoz de la Fiscalía afirmó que es probable que la pesquisa se demore pues los cuerpos están siendo descongelados sin ningún tipo de recursos técnicos. Al parecer, las tres niñas nacieron vivas a finales de los años 80. La mujer, de constitución corpulenta y que en estos momentos se encuentra en tratamiento psiquiátrico, declaró haber ocultado los embarazos a su marido, un hombre de 47 años. Los tres cadáveres fueron descubiertos casualmente el pasado sábado por el menor de los tres hijos del matrimonio, un chico de 18 años, cuando, en ausencia de sus padres, buscaba una pizza para comer. La Policía halló los cuerpos de los bebés envueltos en toallas y metidos en bolsas de plástico en el fondo del arcón congelador, donde, supuestamente, deben haber reposado los últimos 20 años. Uno de los tres murió con certeza en 1988, ya que un periódico de ese año estaba junto a su cuerpo, señaló la policía, que subrayó que las criaturas no eran trillizas. El resto de la familia Los hermanos guardaron silencio hasta el domingo pasado, cuando regresaron sus padres. Después de informarlos del macabro hallazgo, el matrimonio, acompañados de su hija mayor, se dirigió hasta la comisaría. Poco después un grupo de agentes ingresó en el sótano de la casa donde halló las tres bolsas, una de ellas abierta y de la cual sobresalía la cabeza y el brazo de un bebé. «El resto de la familia se encuentra totalmente traumatizada», añadió el agente quien señaló que se trataba de una «familia pequeño burguesa» completamente normal y bien integrada en la comunidad. El más reciente caso de infanticidio que vive el país hace que nuevamente los alemanes se hagan una interrogante que suele plantearse con demasiada frecuencia. ¿Qué motivos puede tener una madre para asesinar a tres de sus hijos recién nacidos, en una sociedad que ofrece ayuda social, comida y educación gratuita a sus habitantes? En el mes de diciembre de 2007, Alemania vivió sendas tragedias familiares, una en la localidad de Darry en el estado de Schleswig Holstein y la segunda en Plauen, un pueblo de Sajonia. En Darry, una mujer mató a sus cinco hijos de entre tres y nueve años de edad, mientras que en Plauen, la policía descubrió que una mujer amable y atractiva había asesinado a sus tres bebes inmediatamente después de haber nacido.

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