«Los responsables de estos males deben ser llevados ante la justicia», asegura el pontífice
El Papa pide perdón en Australia por los casos de sacerdotes pederastas Contra el relativismo
Medio millón de jóvenes participan en la Jornada Mundial de la Juventud en Sidney
CARLO FERRARO
El papa Benedicto XVI emitió este sábado una histórica disculpa por los abusos sexuales de los sacerdotes pedófilos y en un fuerte mensaje pidió llevarlos ante la justicia, un día antes de cerrar en Sidney las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) con una misa multitudinaria. Por primera vez, el pontífice no se limitó a expresar su vergüenza sino que pidió explícitas excusas por los abusos de los curas pederastas, tema que en los últimos años ha hecho mella en la credibilidad de la Iglesia católica y provocando protestas en diferentes partes del mundo. «Lamento profundamente el dolor y sufrimiento que han soportado las víctimas, y les aseguro que, como su pastor, comparto su sufrimiento», dijo al pronunciar la esperada disculpa, en una misa con obispos, seminaristas y novicios en Sidney. «Las víctimas deben recibir compasión y atención y los responsables de estos males deben ser llevados ante la justicia», indicó Benedicto XVI, quien ya había abordado el tema de los curas pedófilos en Estados Unidos al visitar ese país en abril y expresado su vergüenza pero sin emitir una disculpa formal. «Casos como esos no ocurrirán más. La pedofilia es incompatible con el ministerio sacerdotal. Siento profunda vergüenza por ello», había declarado entonces. El primer pontífice en tratar el urticante tema fue Juan Pablo II en 2002, cuando condenó el flagelo. En Estados Unidos, se estima que entre 4.000 y 5.000 sacerdotes abusaron sexualmente de unos 14.000 niños y adolescentes. La Iglesia ya pagó cerca de 3.000 millones de dólares de indemnizaciones. En Australia, Broken Rites, grupo de apoyo a las víctimas de abusos sexuales, asegura que 107 curas católicos han sido sentenciados por tal motivo, mientras que otros procesos están en curso. Mientras, centenares de miles de peregrinos realizaron un recorrido de nueve kilómetros desde el norte de Sidney y a través del famoso puente sobre la bahía, hasta el hipódromo de Randwick, donde la noche del sábado permanecerán en vigilia en espera de la misa del domingo por la mañana que cerrará hoy las jornadas. Según los organizadores unas 200.000 personas participaron ayer en la vigilia y para esta madrugada pasada -hora española- se esperaba a medio millón de personas en la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud. Madrid, candidata al 2011 Al final de la misa, Benedicto XVI anunciará la sede de las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2011. Madrid y las brasileñas Rio de Janeiro y Belo Horizonte suenan como las candidatas con más posibilidades. Benedicto XVI explicó ayer a los jóvenes reunidos en la vigiliade la Jornada Mundial de la Juventud, el significado de