Naciones Unidas retoma su batalla para reducir las emisiones de CO²en el mundo
En pleno pulso mundial por atajar las emisiones de CO ² , causantes principales del calentamiento global, el programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (PNUMA) aporta una nueva receta: recortar las ingentes primas que, de una y otra forma, subvencionan a los combustibles fósiles, petróleo, carbón o gas, responsables de la mayoría de los gases de efecto invernadero. Según un informe del PNUMA difundido esta semana, en el mundo se invierten unos 300.000 millones de dólares anuales en ayudas energéticas, un 0,7% del PIB mundial. La parte del león de esas primas se destina a «bajar artificialmente el precio real del petróleo, carbón y gas, así como la electricidad generada con estos combustibles fósiles», reza el estudio. El PNUMA indica que cancelar estos subsidios «podría rebajar las emisiones de CO ² un 6 por ciento anual» y, además, aportar una ganancia de «un 0'1% el PIB mundial». El informe rebate el tópico falaz de que las primas energéticas benefician a sectores sociales desfavorecidos y a los países pobres y, por tanto, de que suprimirlas podrían causar más perjuicios que ventajas. Cita el caso de la India, donde el cuantioso programa de ayudas de Liquid Petroleum Gas, destinado en principio a facilitar fuel a los hogares más pobres, «patrocina principalmente a los hogares con mayores ingresos». A pesar de su ineficacia, el programa ha sido prorrogado, relata.