Kiril es entronizado como el nuevo patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa
Kiril I es entronizado como XVI Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa
moscú
El metropolita de Smolensk y Kaliningrado, Kiril, fue entronizado ayer como el XVI Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) durante una fastuosa ceremonia celebrada en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú.
«Axios, Axios, Axios!» (digno, en griego), cantaron los centenares de clérigos presentes en el templo tras la consagración de Kiril, que sustituye al recientemente fallecido Alexis II, que estuvo al frente de la IOR desde 1990.
Seguidamente, las campanas de la catedral de mármol blanco construida tras la caída de la URSS por orden del ex presidente Borís Yeltsin repicaron durante varios minutos para comunicar la buena nueva: la Iglesia Ortodoxa ya tiene un nuevo patriarca.
Presencia de personalidades
Al acto asistieron el presidente ruso, Dmitri Medvédev; el primer ministro, Vladímir Putin; la viuda de Yeltsin, Naína; varios mandatarios extranjeros; la jefa de la Casa Imperial rusa, la Gran Duquesa María Románova; y el cineasta Nikita Mijalkov, entre otros.
La iglesia católica estuvo representada por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.
También asistieron los más de 700 arzobispos, clérigos y seglares que integran el concilio general de la IOR que fue quien eligió a Kiril el pasado martes en votación secreta. La ceremonia se prolongó durante varias horas, lo que no arredró a los miles de fieles que comenzaron a hacer cola a las puertas del templo a las siete de la mañana, pese a los 20 grados bajo cero que marcaban los termómetros en Moscú.
La llegada de Kiril al templo en limusina fue recibida con quince minutos de repique de la cinco campanas de la catedral y el tradicional pan con sal, símbolo de bienvenida en este país.
Como reza el tradicionalista ritual ortodoxo, Kiril fue conducido al altar, donde fue sentado tres veces en el trono del Patriarca, situado bajo un gigantesco mural que describe la última cena de Jesús. «Larga vida!», corearon al unísono los clérigos cuando Kiril se sentó en el trono del Patriarca de la IOR, una de las iglesias más importantes del mundo con más de cien millones de fieles en los cinco continentes. Seguidamente, Kiril recibió los símbolos que le definen como jefe de la Iglesia Ortodoxa: la mitra dorada, la casulla negra, el manto verde, dos medallones con la imagen de la Virgen y el báculo de madera negra.