Descubren que las estrellas muertas albergan las pistas sobre la evolución de los planetas
Un estudio realizado por astrónomos estadounidenses concluye que las estrellas muertas, llamadas también enanas blancas, albergan las pistas sobre la evolución de los planetas, en especial de la Tierra. Esas estrellas están cubiertas por restos de asteroides que contienen los materiales a partir de los cuales se formaron los planetas. El observatorio espacial Spitzer de la Nasa ha detectado con su telescopio infrarrojo un total de ocho enanas blancas rodeadas por restos de asteroides.
Según un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa, los resultados sugieren que los materiales que forman la Tierra y otros cuerpos rocosos del sistema solar podrían ser muy comunes en el universo. Aseguran los científicos que si pudiesen triturar los asteroides y los planetas rocosos se obtendría el mismo polvo que vemos en los sistemas de estrellas, lo que significa que las estrellas tienen asteroides como los nuestros y que, por lo tanto, podrían tener planetas rocosos.
Los asteroides y los planetas se forman a partir de polvo que gira en torno a estrellas jóvenes que, cuando se cohesiona, forma los planetas. Los asteroides son el material sobrante. Por otra parte, cuando una estrella como el sol se acerca al fin de su vida se convierte en un gigante candente que consume a los planetas cercanos y altera la órbita de los asteroides y planetas externos. En sus estertores, esa estrella se encoge convirtiéndose en lo que los astrónomos llaman una enana blanca.
El telescopio Spitzer observó restos de asteroides en torno a las enanas blancas con su espectrógrafo infrarrojo que le permitió establecer su constitución mineral. En los ocho sistemas observados determinó que el polvo contiene materiales de silicio similares a la olivina, que se encuentran en muchos lugares de la Tierra, lo que podría indicar que el material rocoso que rodea a estas estrellas evolucionó de forma similar al nuestro.