Greenpeace y la Appa reclaman una ley para hacer a España líder mundial en energías limpias
madrid
España está entre los países a la cabeza mundial en energía renovables pero para consolidar ese liderazgo necesita un nuevo impulso, una apuesta de Estado, que el Gobierno no acaba de concretar.
Hay discursos, promesas reiteradas de José Luis Rodríguez Zapatero sobre un cambio de modelo productivo y energético con criterio más sostenibles, y luego está la realidad, las medidas del Ministerio de Industria -”rebaja de primas a las renovables y limitaciones a la potencia instalada-” que desdicen esos buenos propósitos. Es el análisis crítico de Greenpeace y de la Asociación de Productores de Energías Renovables (Appa) sobre la «incoherencia total entre los mensajes y las acciones» del Ejecutivo y sobre él descansa la propuesta conjunta para una ley de fomento de las energías verdes presentada ayer miércoles.
El texto consensuado entre la patronal de las renovables y la organización ecologista se marca objetivos tan ambiciosos como factibles, aseguran. Uno de ellos es cubrir con renovables el 30 por ciento del consumo final de energía para el año 2020 y el 80 por ciento para el año 2050.