La Casa Blanca abre la vía para frenar las emisiones sin el apoyo del Congreso
Washington, en la jornada de apertura de la Cumbre de Copenhague, declara que los gases invernadero sí son dañinos para la salud para poder tomar medidas
Varias personas llegan a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhag
El Gobierno de EE.UU. declaró ayer que las emisiones de gas invernadero representan un peligro para la salud, lo que permite a la Casa Blanca tomar medidas contra el calentamiento global sin necesidad de contar con el Congreso. La administradora de la Agencia para la Protección del Medioambiente (EPA), Lisa Jackson, hizo el anuncio en una rueda de prensa. Según explicó Jackson, las pruebas científicas reunidas por su agencia demuestran que los gases invernadero «amenazan la salud pública y el bienestar del pueblo estadounidense».
«Estas conclusiones, que ya debían haberse tomado hace tiempo, sitúan en la historia a 2009 como el año en el que el Gobierno de EE.UU. comenzó a atajar el desafío de los gases invernadero», sostuvo la alta funcionaria.
El anuncio coincide con la inauguración en Copenhague de la cumbre de la ONU, la mayor reunión mundial para abordar el problema del cambio climático y que tiene como objeto conseguir un acuerdo que sustituya al protocolo de Kyoto, que expirará en el 2012.
Con esta medida, la Casa Blanca quiere demostrar en Copenhague que toma iniciativas para recortar las emisiones del país más contaminante del mundo. Jackson tiene previsto participar en la reunión el miércoles, mientras que el presidente Barack Obama, lo hará el día 18, en la jornada de clausura.
Obama se reunió ayer en la Casa Blanca con el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, premio Nobel de la Paz por su defensa del medio ambiente, para preparar la cumbre.
La medida anunciada hoy tiene su raíz en una sentencia del Tribunal Supremo, que ordenó a la EPA determinar si los gases invernadero son perniciosos para la salud dentro de la Ley para un Aire Limpio.