El boom del colágeno
Los laboratorios intensifican las investigaciones sobre la proteína más abundante en el cuerpo humano .
Los parches de colágeno y elastina se usaron por primera vez contra la espina bífida con Esther.
LEÓN
De su aplicación como remedio para operar a un feto con espina bífida, hito que protagonizó este año el doctor César García con la niña Esther Bota con el equipo del Hospital de la Vall d’Hebrón, a su uso cada vez más extendido como suplemento alimenticio. El colágeno es una de las líneas de investigación que desarrolla la planta leonesa de Drasanvi, que, en el polígono de Villadangos, cuenta con su equipo de I+D+I , a cuyo frente está la bióloga Cristina Rubio Viyeira.
El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo. Se estima que el colágeno constituye el 80% de composición de la piel, suministrando el sostén y la tersidad necesaria para que se mantenga en estado saludable, y afectando directamente a su aspecto», informa .
El 60% de los cartílagos, que forman las articulaciones, están formados por colágeno. Asimismo, esta proteína forma parte de la estructura de tendones y nervios y suministran el sostén de los ligamentos y contribuye de forma determinante en la estructura de los huesos, cartílagos, meniscos, discos intervertebrales, vasos sanguíneos, la córnea ocular y encías, entre otros.
La síntesis de colágeno se reduce a medida que aumenta la edad. «La piel a partir de 30 años sufre numerosos cambios: arrugas, piel seca, pérdida de firmeza y líneas de expresión. Todos estos cambios son consecuencia del descenso de la síntesis de colágeno por parte de nuestra piel», apuntan los estudios de la planta leonesa.
Un déficit de colágeno en el organismo puede derivar no solo en la salud y apariencia de la piel, sino también en problemas de encías, e incluso descenso de órganos (caída de útero), problemas articulares y óseos, incluyendo artrosis y osteoporosis
El organismo solo puede regenerar su colágeno si lo obtiene previamente a través de la dieta u otras fuentes. Dado que el cuerpo va perdiendo colágeno con el paso del tiempo, es necesario aportárselo a través de otros medios como la alimentación o la suplementación.
A priori, la asimilación del colágeno procedente de alimentos es complicada. Los alimentos que más pueden aportar colágeno al organismo son los cartilaginosos (morro, oreja, callos,…) y las gelatinas. Desterrados de la dieta moderna casi por completo son muy pocas las opciones de consumirlo.
Además, informa el laboratorio, las moléculas en su forma «nativa» son grandes y pesadas, inasimilables por el intestino. «La dieta actual no es suficiente ni en cantidad, ni en forma», apuntan. Los suplementos alimenticios son, hoy por hoy, la alternativa. «La formulación está calculada la cantidad de dosis diaria exacta necesaria para aportar el colágeno que el organismo necesita», apunta la bióloga.
Los suplementos de colágeno son todos de origen animal y Drasanvi se ha especializado en el colágeno marino. Es un colágeno hidrolizado que se obtiene a través de un proceso único de hidrólisis, permite la división, a través de enzimas de las moléculas de colágeno haciéndolas asimilables por el intestino (pasan a llamarse péptidos). «Lo importante del colágeno no es la cantidad que tomas, sino la que asimilas», apunta su departamento de investigación.
La industria leonesa obtiene este colágeno a partir de la piel, escamas y espinas de diversas especies de pescado «sometido a rigurosos controles de calidad, para asegurarse de la ausencia de metales pesados y otros contaminantes», subraya la empresa. Se trata de un proceso exclusivo de la empresa leonesa.