Médica internacional con raíces de pueblo
Veguellina de Órbigo dedica una calle a la doctora Manuela Cabero Morán, cooperante y vicepresidenta de Cruz Roja Española .
Manuela Cabero Morán, durante el estreno de la calle y acompañada de familiares, amistades, autoridades y vecindario.
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Manuela Cabero Morán ha salvado vidas en las guerras, en las hambrunas y en la crisis del ébola. También se le han muerto pacientes, y algún compañero, en las misiones internacionales a las que ha asistido como médica, desde Bosnia a Irak, desde El Salvador a Senegal, desde Kosovo a Sierra Leona y desde Somalia a Grecia.
Conoce bien la cara y la cruz de la cooperación internacional. Su vocación por prestar serviciosen misiones humanitarias despertó cuando hutus y tutsis protagonizaban las cruentas matanzas en África a principios de los 90.
Médicos del Mundo le encomendó ir a Bosnia, durante la primera guerra de los Balcanes. Desde entonces, la asistencia en emergencias es parte de su vida. Como médica cooperante y desde 1994 también bajo el paraguas de Cruz Roja Española, de la que actualmente es vicepresidenta y delegada de Emergencias en España.
La doctora Manuel Cabero Morán (San Cristóbal de la Polantera. 1947) ha merecido pasar a la memoria pública de Veguellina de Órbigo por su trayectoria y para que «su labor pueda servir de ejemplo a las nuevas generaciones», como apuntó el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Villarejo, Balbino Ferrero.
Fue en el acto inaugural de la calle que la Corporación municipal ha dedicado a esta ciudadana insigne, que vivió los años de su infancia y juventud impregnada del aroma de la remolacha molturada y fermentada que marcaba los inviernos tanto como las nevadas.
La doctora Cabero se mostró emocionada con este reconocimiento «tan íntimo y entrañable, ya que aunque nací y me crié en San Cristónal de la Polantera también viví muchas experiencias en mis primeros 18 años de vida en el municipio de Villarejo». Asimismo, explicó que «la labor que desempeñamos en muchas ONG es reconfortante para la gente que en otras partes del mundo está viviendo una situación que supera su capacidad como individuos y comunidades, porque constata que a alguien a 2.000 kilómetros de distancia les impota lo que a ellos les sucede».
Cabero estuvo arropada por familiares, amistades y muchas personas vecinas del municipio que acudieron al acto amenizado por música tradicional. El alcalde, Joaquín Llamas, señaló que «para todos nosotros es un honor que esta nueva calle lleve tu nombre. Importantes somos todos, desde el primero hasta el último vecino, pero pero que tú hayas aceptado este reconocimiento le da valor a todas estas personas».
No faltaron unas palabras del alcalde de San Cristóbal de la Polantera, Francisco Manuel Ramos Villares: «Este tipo de homenajes son importantes para que los jóvenes sepan del trabajo de personas que, como Manuela Cabero se dedican a mejorar la vida de todos sin recibir nada a cambio y renunciando a muchas cosas».
Manuela Cabero Morán ha recibido numerosos reconocimientos por su labor, entre otros, fue el rostro del Año Europeo del Desarrollo 2015.