La prueba consiste en la colocación de una pequeña sonda en el oído del niño mientras duerme
Sanidad realizará, a partir de marzo, una prueba a todos los recién nacidos
La hipoacusia infantil afecta a cinco de cada 1.000 bebés y dificulta el desarrollo del lenguaje
Los servicios sanitarios de los hospitales públicos de Castilla y León someterán a partir de marzo a todos los niños recién nacidos a una prueba para detectar posibles problemas de sordera, lo que se conoce como hipoacusia infantil. El objetivo es que, una vez que se implante el programa, en seis meses los reconocimientos se realicen tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas. La exploración, que será optativa y se realizará antes de que el niño reciba el alta, permitirá a los padres conocer si su bebé padece algún grado de sordera. La hipoacusia infantil es una enfermedad poco habitual pero que, de producirse, provocaría problemas de comunicación y de desarrollo del lenguaje en el niño, así como en su posterior integración social. En la comunidad no existen, al igual que en el resto de España, datos reales sobre cuántos niños padecen hipoacusia infantil, no obstante se calcula que aproximadamente cinco de cada 1.000 niños sufren algún grado de deficiencia auditiva, en función de los diversos estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de otros centros de investigación. Esto indica que de los 20.000 niños que aproximadamente nacerán el próximo año en Castilla y León, desarrollarían la enfermedad unos 90. Baja incidencia Aunque a priori pueda considerarse una enfermedad con un grado bajo de incidencia, como defiende el jefe de Promoción de la Salud de la Consejería de Sanidad, Guillermo Doménech Muñiz, su presencia es superior a otras para las que sí existen programas concretos, como el hipotiroidismo -la enfermedad más frecuente del tiroides- con uno caso por cada 14.000, y la fenilcetonuria -produce daños cerebrales por la acumulación de una sustancia en la sangre- con uno de cada 3.500. Integración Según Doménech Muñiz, con la aplicación del sistema se podrá realizar la detección precoz de la enfermedad antes de los tres meses y el tratamiento global antes de los seis con lo que se «mejorarán las dificultades en el desarrollo e integración del niño». La última fase incluye estimulación precoz, audioprótesis o implante coclear en función de las necesidades del bebé. El programa abordará el problema de la hipoacusia de manera integral, desde la parte preventiva por medio de consejos a las madres embarazadas, hasta la realización del primer reconocimiento, el seguimiento de los casos tardíos y la integración de los niños con sordera en el entorno habitual. Se prolongará desde el nacimiento y hasta los tres años en los que hayan desarrollado la enfermedad. Sonda o auriculares La prueba consistirá en la colocación de unos auriculares o una pequeña sonda en el oído del niño mientras está dormido o relajado. En concreto se denomina PEATC-A (Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Cerebral Automáticos) y, aunque existen otros procedimientos, «se seleccionó éste pues se puede realizar en las primeras horas del neonato y los resultados son más precisos, siempre hay un margen de error», indicó Doménech Muñiz. «Mejorarán las dificultades en el desarrollo e integración del niño » GUILLERMO DOMÉNECH Jefe de Promoción de la Salud