El equipo médico de San Isidro atendió la temporada pasada a más de 1.300 accidentados
Un entrenamiento previo antes de esquiar evitaría el 80% de las lesiones Esfuerzo físico en el que participan muchos músculos
Los expertos aconsejan practicar el deporte con casco y una buena protección solar
Unos esquiadores descienden por una pista de la estación de San Isidro
Cuatro semanas de entrenamiento muscular previo, casco protector, crema solar y unas buenas botas. Con estas sencillas medidas de protección se evitarían alrededor del 80% de las lesiones que sufren habitualmente los esquiadores. El médico de la estación de esquí de San Isidro, José Luis Álvarez Disasola, aconseja a todos los esquiadores que realicen un entrenamiento previo a la práctica del esquí para adquirir flexibilidad muscular. Entre los ejercicios recomendados para evitar las lesiones más corrientes está la bicicleta, carrera o natación. La lesión más frecuente de los esquiadores es la rotura del ligamento de la rodilla provocada tras una caída. Disasola distingue entre las lesiones ocasionadas por la práctica del esquí tradicional y el snowboard, especialidad en la que prevalecen las lesiones en los hombros, brazos y muñecas. Otra de las dolencias más corrientes es la denominada «pulgar del esquiador», provocada por una lesión del ligamento del dedo pulgar de la mano. Aunque la mayoría de las lesiones que ocasionadas por la práctica de este deporte no son importantes, hay accidentes que obligan a varias semanas de reposo, con es el caso de la rotura de ligamento lateral interno o fracturas de hombros y cláviculas. Un buen equipamiento La importancia de un buen equipamiento es fundamental para prevenir otra de las dolencias frecuentes entre los amantes del esquí: el esguince de tobillo. «Unas buenas botas, que ajusten bien, son fundamentales para evitar lesiones», afirma Disasola. Los especialistas aseguran que en la práctica del esquí se dan 3 lesiones por cada 1.000 esquiadores, y un tercio de ellas son de rodilla, sobre todo, las que tienen que ver con el ligamento cruzado anterior. El 50% se localizan en las extremidades inferiores y otro 40 corresponden a hombros, manos y clavículas. Un 10% de los accidentes provocan lesiones cervicales, lumbares, dorsales o por sección medular. Estas últimas dolencias se evitarían, según Disasola, con la utilización del casco, que será obligatorio para los niños en pocos meses y «muy recomendable» para los adultos. Según Disasola los niños sufren menos lesiones que los adultos. Este experto atribuye a la «elasticidad» de sus huesos la incidencia menor de accidentes. Ante la inicio de la temporada de los cursos de esquí para escolares, el especialista aconseja que los pequeños acudan a las pistas perfectamente equipados. Lo que no hay que olvidar a la hora de llevar a un niño a la nieve son el casco, unas buenas gafas de sol, prendas de abrigo y protección solar alta, «aunque no haga sol». «El esquí no es un deporte demasiado exigente, lo puede hacer cualquiera y a cualquier edad», asegura Disasola que aconseja para la gente de mayor edad la práctica del esquí de fondo. «Es muy recomendable, no es tan agresivo para las articulaciones y tiene beneficios cardiovasculares. La estación de esquí San Isidro atendió la temporada pasada a 1.300 lesionados, 500 más que el año anterior. «Sospechamos que esta cifra irá en aumento porque la afluencia de esquiadores crece cada año», asegura Disasola. El cuidado de la alimentación El esquí, al igual que el resto de deportes de invierno que pueden practicarse en cualquier estación, es una de las actividades que más gasto energético conlleva. Por ello, si queremos aprovechar al máximo la jornada de esquí debemos mantener una dieta equilibrada y acorde a la actividad que vamos a desarrollar. El desayuno se convierte en estos casos en la principal comida del día. Los especialistas recuerdan que la práctica del esquí conlleva una gran pérdida de líquidos que, en ocasiones, puede ser imperceptible debido a las bajas temperaturas a las que está sometido el organismo. Por este motivo es recomendable llevar encima un botellín de agua, unas galletas o frutos secos. Una buena alimentación es también fundamental para prevenir posibles lesiones. Para ello lo mejor es elegir las comidas basándose en la pirámide de los alimentos. Las lesiones del esquí pueden reducirse de manera drástica con un buen estado físico y no hay mejor prevención que la formación y la información. Un buen programa físico debe incluir estiramientos, mientras fortalecemos los músculos. Estirar los músculos de las piernas es útil para el condicionamiento general.. Andar, hacer footing, trecking, máquinas de remo, y la bicicleta ayudan a fortalecer el corazón y piernas. Con la temporada de esquí muchos esquiadores vuelven a ponerse unas tablas, sin preocuparse o sin darse cuenta de que llevan muchos meses de inactividad. El esquí es un deporte muy completo que requiere de un esfuerzo físico y la participación de muchos músculos, según el nivel de esquí que se tanga y la modalidad que se practique varía de unos deportistas a otros, pero básicamente hay que tener en cuenta que los brazos, sobre todo para los principiantes, y las piernas son las dos partes del cuerpo que sufren más. Las rodillas sobre todo, los primeros días se resienten mucho, y es una de las principales partes del cuerpo que se lesiona. No se pongas nunca a esquiar nada más llegar, haga los estiramientos correspondientes al deporte que practiques. Es un gran riesgo iniciar un deporte con los músculos fríos y tensos. Al final de la jornada realice ejercicios de estiramiento para que los músculos recuperen su tono adecuado que le facilitarán la relajación. Llevar los niños a las estaciones tiene su parte de peligro, pero siguiendo unas normas básicas evitaremos muchos sustos y contratiempos. Es conveniente que lleven un casco de esquí, y avisarles que con el casco se oye peor así que tienen que prestar más atención a lo que se les dice y a lo que hace. No debemos poner a los niños más ropa que a nosotros mismos, debemos utilizar la norma de las tres capas y enseñarle al niño cómo usarla.