lunes. 27.06.2022

El alfoz gana peso de la mano de unifamiliares

El sector se reactiva impulsado por la tendencia de búsqueda de aire libre y espacio que propiciaron dos años de pandemia
                      Viviendas pareadas en el municipio de Villaquilambre. RAMIRO
Viviendas pareadas en el municipio de Villaquilambre. RAMIRO

El alfoz de León es el área más dinámica de la provincia y residencia del 40,6% de los leoneses. La construcción marcó el despegue del cinturón metropolitano desde los setenta en varias olas que tocaron puerto hace catorce años. Nadie sueña ya con las 3.000 viviendas que se llegaron a levantar anualmente en las puertas de la capital y que dieron un vuelco doblando los censos de San Andrés del Rabanedo, Villaquilambre, Sariegos y Valverde, principalmente. Pero los brotes verdes que empezaron a despuntar en 2019 y que aplastó la pandemia vuelven a renacer con fuerza para retomar el sector en el alfoz.

El alcalde de Valverde, David Fernández, cree en esos brotes verdes y valora que el crecimiento que han obtenido hasta ahora «es muy importante y esperamos mantenerlo». Lo atribuye a «la calidad de vida» que ofrece el municipio, con numerosas «actividades culturales, sociales y deportivas», además de una vivienda «con precios asequibles». Valverde, además, confía tanto en el futuro que se ha puesto manos a la obra para cambiar sus normas urbanísticas del año 2000 que están completamente obsoletas y reemplazarlas por un PGOU. Con ese nuevo Plan General se garantizarán al menos 5 metros cuadrados de sistemas generales de espacios libres y otros tantos de sistemas generales de equipamientos por cada habitante. También permitirá ampliar las perspectivas de crecimiento, aumentando los máximos edificatorios de 30 viviendas por hectárea hasta las 50 viviendas por hectárea y, al mismo tiempo, incrementando la reserva de suelo para espacios libres y equipamientos que pasarían de 30 metros cuadrados por cada 100 m2 edificables a 35. San Andrés dispone de este instrumento desde 2010 para vertebrar el territorio a través de los sistemas via-

Villaquilambre habla de «un cambio de tendencia», al registrar en lo que va de año trece solicitudes de licencia de obra mayor, que se suman a las dos de bloque de pisos para 50 viviendas del año pasado tras una larga sequía. En San Andrés, el pleno abordó el pasado mes de abril el desarrollo de un nuevo sector, el 16, pendiente de que el promotor presente un proyecto para adosados. En los dos años anteriores concedió doce licencias de unifamiliares y siete de reforma, una de ellas para un bloque de pisos. Valverde de la Virgen también nota «un importante cambio» en materia de construcción que lleva a decir al concejal de Urbanismo, Néstor Santos, que el sector «está en el mejor momento» desde hace doce años. También constata que la pandemia aceleró el gusto por regresar a los pueblos y por edificar «más de lo pensábamos» como demuestran las 200 licencias otorgadas por este ayuntamiento el año pasado para unifamiliares y reformas y las 120 que han expedido en lo que va de año. En la misma línea, Sariegos avala «el despegue» de la construcción.

El alfoz gana peso de la mano de unifamiliares
Comentarios