jueves 26/5/22
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A Celama hay que darle un buen repaso, no me gustan un pelo muchas de las cosas que en ella se ven», escribe Luis Mateo en uno de los relatos. Pero también es cierto, y lo escribe en otro momento, que «la irrealidad es la condición del arte». Asistimos, por tanto, a «una tierra de quimeras» y de pobreza, «una jurisdicción de sufrimiento y aventura» convertida en uno de los espacios míticos más sobresalientes que haya creado la ficción literaria, un espacio mítico ya universal que pertenece al patrimonio de lo imaginario. Al final de los textos narrativos del creador leonés, un breve estudio de Ángeles Encinar –Celama: un destino- clarifica, explica y ordena este libro que «se compone de treinta y ocho cuentos y un preámbulo. Treinta y cinco historias autónomas que forman parte de las novelas de El reino de Celama…, a las que se añaden tres más, una inédita –«Hemina de Ovial»- y un exordio escrito para esta obra. Todos los relatos han sido revisados (vueltos a contar) y modificados adecuadamente –estilo, contenido y titulación de capítulos, antes enumerados- por Luis Mateo Díez para este nuevo volumen con entidad propia. Hablamos de un ciclo de cuentos», estructurados en ocho secciones con una cohesión temática: Corro de infancia, Rumbo de los viajes, Ronda de los amores, Señales de muerte y desgracia, Hijos y destinos familiares, Las edades extremas, Fabulario doméstico y Deidades, santidades y vaticinios. Un mosaico narrativo que integra diversos fragmentos creando un universo de ficción unitario. El resultado no puede ser más atractivo, por asistir a la enorme capacidad fabuladora del autor, auténtico maestro en el ejercicio de contar historias, con logros técnicos espectaculares como puede ser, por ejemplo, el relato titulado «Hemina de Ovial». Su gran poder reside en la enorme imaginación literaria, su curiosa onomástica y toponimia, con personajes, hechos y circunstancias estrafalarios en los que se conjugan relatos humorísticos, grotescos, paródicos, dramáticos, fantásticos, maravillosos… Y una prosa elegante y precisa, maestra, atractiva e intensa, sorprendente y rica.

Celama, en los mapas del alma
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