lunes 21/6/21

EL FRÍO EN TU PIEL

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Con el frío, el viento, los ambientes secos y calurosos en el interior de los edificios que proporciona la calefacción vemos cómo la función protectora de la piel se ve debilitada y se reduce la capacidad de retener agua. El resultado es una piel deshidratada en superficie. Esta deshidratación será profunda, favoreciendo la pérdida de elasticidad y el envejecimiento prematuro de la piel dando lugar a finas arrugas de deshidratación.

Cada año nos pasa lo mismo y no hace falta esperar tanto ya que solemos prestar atención cuando notamos que nuestra piel no puede más, labios agrietados, mejillas sensibles y manos ultra secas.

Recodad que la piel nos protege y su aspecto dice mucho de cada uno de nosotros. Por eso conviene no descuidarla y tratarla como se merece.

¿Cómo debemos cuidar la piel en esta época del año?

Aunque será complicado evitar al 100% el efecto del frío, sí hay ciertas circunstancias que pueden ayudar a eludir el malestar. La prevención será especialmente necesaria en personas que tengamos predisposición a piel seca o que presentemos afecciones como dermatitis atópica. Estas son algunas recomendaciones:

— Hidratar nuestra piel más de lo normal, dando por hecho que ya lo hacemos por la mañana y por la noche. Sabemos que puede parecernos un rollo ¡pero todo es cuestión de acostumbrarse! Cuerpo entero, pelo, manos, pies, cara, contorno de ojos y labios.

—La piel de nuestro rostro es la más expuesta a las inclemencias ya que habitualmente llevamos la cara descubierta. Para protegerla de las bajas temperaturas hay que hidratarla y nutrirla en profundidad.

¿Qué pasos hay que seguir?

— Por el día conviene aplicar una crema hidratante que contenga filtros solares y que ayude a mantener su humedad natural y por la noche un producto más rico que aporte un extra de nutrición.

— Ya sea primavera, verano, otoño o invierno... usar protección solar. Los rayos UVB también penetran en la piel por muy nublado que esté o por mucho frío que haga. Así que, si queremos proteger nuestra piel, debemos aplicarnos protector solar o una crema que contenga protección, 15 minutos antes de salir de casa para conseguir el máximo beneficio.

Proteger las manos

— El frío es uno de los peores enemigos de nuestras manos. No sólo porque muchas veces no las protegemos con guantes, sino también porque son una de esas zonas que solemos olvidar en nuestra rutina de belleza. Si a eso le añadimos el que las lavamos más frecuentemente que otras zonas, la sequedad, las pequeñas grietas son muy habituales y más en invierno.

— Es muy importante aplicarnos crema específica de manos varias veces al día para mantenerlas protegidas e hidratadas. Si tenemos un ‘formato bolso’, mejor. ¡Así ya no hay excusa y podremos llevarla a cualquier parte!

Atención a los labios

—Cuando llega el frío, una de las primeras consecuencias visibles en nuestro cuerpo es el hecho de tener los labios agrietados. Los labios, se resecan de una manera especial por el frío. Hay que evitar a toda costa tenerlos húmedos, y ya sabemos que con el uso de las mascarillas es un poco complicado. Por ello, una correcta hidratación con bálsamos labiales naturales a base de manteca de cacao o karité, será lo ideal.

Cuidado con la temperatura

— En días de frío no hay nada como llegar a casa y darse una ducha de agua muy caliente. Es algo que todos hacemos. Sin embargo, es una mala costumbre. El agua muy caliente puede perjudicar a nuestra piel, y aunque en invierno es normal que la temperatura de nuestra ducha aumente, no debemos abusar. A pesar de la tentación, debemos evitar esos tipos de duchas, ya que sólo conseguiremos una piel mucho más descamada y seca. Lo recomendables serían duchas templadas. La piel resucita: mejora su aspecto y tersura, elimina picores o eccemas y estimula la circulación.

Cuidar nuestros pies

— Durante el invierno los relegamos al olvido bajo los calcetines y las botas, siendo los grandes olvidados.

— Tras cada ducha frótalos con piedra pómez o realiza una exfoliación suave con azúcar con un poco de tu jabón de ducha habitual, secarlos muy bien e hidratarlos.

Es esencial extremar los cuidados de la piel durante todo el año, sin descuidar los meses más fríos del año. Somos conscientes que son muchos deberes, pero la compensación de cuidarnos es de gran bienestar.

Naturkamo, escuela de

cosmética natural de León

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