jueves 28/1/21

Un hospital seguro y humano

La Unidad de Calidad del Caule impulsa programas para mejorar la atención y la seguridad en el ámbito hospitalario
Marta Eva González es coordinadora de la Unidad de Calidad del Complejo Asistencial Universitario de León. FERNANDO OTERO
Marta Eva González es coordinadora de la Unidad de Calidad del Complejo Asistencial Universitario de León. FERNANDO OTERO

ana gaitero

LEÓN

Más del 96% de las personas hospitalizadas en el Caule en 2019 mostraron su satisfacción con el trato recibido. Así lo recoge la encuesta de satisfacción que realiza el personal de enfermería. La última encuesta de Atención al Paciente, de 2018, que incluye a pacientes de consultas externas desvela que la satisfacción con el trato recibido es del 95,01%.

Las encuestas de satisfacción son una de las rutinas que se han puesto en marcha desde la Unidad de Calidad del Caule. Por debajo de estos sondeos está el trabajo diario para mejorar la calidad, seguridad y humanización de la asistencia hospitalaria. «La calidad es una prioridad en el ámbito de la salud y, a la vez, una exigencia de todos nuestros pacientes, sus familiares y también de todos los profesionales», señala la coordinadora, la Dra. Marta Eva González Pérez, médica del Servicio de Medicina Preventiva.

La Unidad de Calidad está integrada por «un grupo multidisciplinar de profesionales con experiencia, conocimientos en el ámbito de la gestión de la calidad y actitudes orientados a la colaboración interprofesional y a la promoción de la mejora continua», subraya. Además de la coordinadora del área médica, cuenta con otra persona que coordina el área de enfermería y una tercera del área de gestión

Desde la Unidad de Calidad se impulsa el trabajo de las Comisiones Clínicas, los Grupos de Mejor a y los Referentes de Calidad, de Seguridad y de Humanización, que son profesionales médicos y de enfermería en unidades y servicios para la calidad sanitaria y la seguridad clínica.

El reconocimiento a la gestión del área de enfermería del Club Excelencia en Gestión (representante en España de la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad), a la que siguió la gestión del hospital completo con un sello 400+, fueron los primeros sellos calidad del Caule, «fruto del esfuerzo de muchísimos profesionales a lo largo de muchos años», subraya González. «La mejora de la calidad en gestión nos ha permitido adoptar una visión multidisciplinar y transversal de los procesos de forma que el paciente sea siempre el centro de todas las tomas de decisiones», añade. La pandemia ha aplazado la renovación, que tocaba este año.

El hospital también cuenta con certificaciones ISO a la gestión de calidad en el centro de trasplantes, Nefrología, Laboratorio de Hematología, Anatomía Patológica, Banco de Sangre; Unidad de Contratación Administrativa y Unidad de Nutrición Clínica y Dietética. Algunas de ellas han renovado durante la pandemia del coronavirus su compromiso con la calidad con la obtención de la recertificación ISO 9001:2015, tras la pertinente auditoría.

Las auditorías evalúan «la competencia profesional, la capacidad científico-técnica, la eficiencia, la accesibilidad, la continuidad de cuidados, la satisfacción de los usuarios, la humanización de la atención, la calidad de la información que se facilita a los pacientes y su grado de sistematización e integración en el día a día del hospital», explica la coordinadora.

Entre los proyectos de humanización, seguridad y calidad se encuentran activos el de Higiene de Manos; Seguridad en la UCI con la implantación de los proyectos Zero: bacterimia zero, neumonía zero, resistencia zero e infección ded orina zero; la seguridad en el ámbito quirúrgico con la extensión del check list quirúrgico de la OMS; las prácticas seguras en el ámbito quirúrgico (infección quirúrgica cero); el sistema de notificación de incidentes sin daños (Sisnot); y el el proyecto No hacer.

El proyecto de Higiene de Manos, que parte de una estrategia de la OMS, «está basado en la propuesta multimodal desarrollada por Didier Pittet» quien en el año 2000 consiguió incrementar el consumo de productos de base alcohólica de 3,5 a 15,4l /1000 días de estancia y disminuir la prevalencia de infección nosocomial de 16,9% a 9,9%. En el Caule está en marcha desde 2007 y en el año 2019 se ha alcanzado un consumo de 19,5 litros/1000 días de estancia.

El programa de seguridad en la UCI cuenta con un conjunto de actuaciones comunes a todos los proyectos Zero «que persiguen promover y fortalecer la cultura de la seguridad en el trabajo diario», explica Marta Eva González. «Estos proyectos han permitido disminuir en nuestras UCIs la incidencia de bacteriemias asociadas a catéter venoso central en un 50% y la de neumonías asociadas a ventilación mecánica en un 70%», añade.

El Estudio Nacional de efectos adversos ligados a la hospitalización (Eneas) los eventos adversos asociados a procedimientos constituyen la tercera causa de eventos prevenibles en el ámbito hospitalario. La incorporación de listados de verificación de la seguridad quirúrgica de la OMS han demostrado su eficacia al disminuir en un 36% la tasa de complicaciones quirúrgicas.

El Caule aplica desde el proyecto check list un paquete de medidas cuyo objetivo es disminuir las infecciones en los pacientes que son intervenidos quirúrgicamente en cirugía cardiaca, de colon, prótesis de cadera y de rodilla.

El Sistema de notificación de incidentes sin daños (Sisnot) busca los factores que contribuyen a ocasionar problemas de seguridad y poner en marcha mejoras para evitar que se produzcan incidentes a través de la Unidad de Gestión de Riesgos, que funciona desde 2012. Por último, el proyecto No hacer tiene por lema: «Si no es necesario, puede hacer daño», ya que cualquier práctica sanitaria como hacerse una radiografía, un TC o tomar un antibiótico puede conllevar un riesgo. «Si estas prácticas están indicadas, es importante realizarlas, pero si no lo están, debemos evitarlas», explica la doctora Marta Eva González Pérez.

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