viernes 28.02.2020

NADIA CALVIÑO

Un ministerio para controlarlos

No es una ministra menor, ni una vicepresidenta más. El contrapeso de Pedro Sánchez para la estabilización del Gobierno de coalición con Podemos se asienta en la cartera de Nadia Calviño. Desde ahí confía el presidente del Ejecutivo estatal en levantar una estructura de gasto que no se salga de los corsés marcados por Europa y a su vez que edifique el desarrollo del país. Dos objetivos que tiran en muchas ocasiones en direcciones opuestas. Asuntos Económicos y Transformación Digital se unen en el enunciado del ministerio en el que encuentra León aposento para una de las principales apuestas a las que encomienda su futuro esta tierra: el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe). A su vera el sector factura más de 200 millones de euros anuales y alimenta más de un millar de empleos, según las cifras de los empresarios.

La baza que jugó el presidente José Luis Rodríguez Zapatero con el nombre de Inteco ya es un valor afianzado. No sólo en el escenario provincial, ni siquiera en el nacional, donde actúa como herramienta básica de la estrategia del organismo Red.es, sino en el ámbito internacional. En este foro se presenta la batalla para la que se ha preparado durante los últimos años la estructura radicada en las instalaciones del barrio de La Lastra. Alejadas las tentaciones que hicieron que anteriores gobiernos sopesaran la posibilidad de debilitar su fuerza y que, incluso, mermaran su alcance para trasladar parte de su operativa a otros territorios, el Incibe aguarda la estrategia de Calviño para afrontar la agenda digital y servir de salvaguarda para que las empresas encuentren la confianza necesaria que las permita desarrollarse en el nuevo ámbito comercial que ya se ha abierto.

El papel que desempeñe el instituto asentado en León dependerá de las decisiones de Calviño. Durante el año y medio que la gallega ha tenido ya las responsabilidades de la cartera ministeriales no hubo muchos cambios, aunque desde el PSOE se ha vendido la inestabilidad política como causa de la inercia con la que se ha trabajado. Ahora, dentro de un pacto más o menos estable, será el momento de ver cómo la ministra afronta el horizonte del centro: si mantiene la especialización en ciberseguridad, como marcaron sus predecesores, o si opta por ampliar el abanico funcional para recuperar las líneas de trabajo que se habían marcado en la concepción original del proyecto, como criticaron los socialistas leoneses durante los ejecutivos del PP.

La decisión marcará el futuro de un organismo que ha generado un ecosistema de empresas, dentro del cual las especializadas en la ciberseguridad han definido un clúster con fuerte implantación a partir de apuestas leonesas que se han visto reforzadas por firmas internacionales que se han acercado al atractivo entorno tic existente. Dentro de este clima encuentra horizonte el reto de promover al Incibe como primero como referencia nacional contra la ciberdelincuencia y, a partir de ahí, como Centro Europeo de Ciberseguridad Industrial, Tecnología e Investigación que promueve la Comisión Europea. Si se logra, el crecimiento sería exponencial, pero no lo habrá si el departamento de Calviño no decide apostar de manera clara de manera inmediata para posicionarse dentro del tejido de la comunidad europea.

La importancia de este proyecto no hace perder de vista que la incidencia de Calviño para León tiene más calado: todo el que implica la negociación de los Presupuestos Generales del Estado. Si no figuran en el documento que salga de su ministerio, los compromisos alcanzados por el PSOE se quedarán en virtuales.

NADIA CALVIÑO
Comentarios