sábado. 04.02.2023

La novela de los abusos en La Bañeza

l Un antiguo alumno del seminario cuenta las agresiones que sufrió
                      Imagen de una de las escenas de la película de Pedro Almodóvar ‘La mala educación’
Imagen de una de las escenas de la película de Pedro Almodóvar ‘La mala educación’

cristina fanjul

Hacía falta una novela que contara a modo de ficción el terror que sufrieron muchos de los alumnos del seminario menor de La Bañeza. El año pasado fallecía, sin encontrar ni reparación ni justicia, uno de ellos. Emiliano Álvarez pasó años denunciando los abusos sexuales que sufrió a manos del sacerdote Ángel Sánchez Cao. Al igual que él, otros muchos utilizaron las páginas de DIARIO DE LEÓN para narrar las agresiones que padecieron de manos de éste y de otro de los curas cuya responsabilidad era protegerles, Manuel Ramos Gordón. Ahora, otra víctima acaba de publicar la obra En las penumbras del seminario. Lo hace bajo el pseudónimo de Tony Zelio y con la editorial Lobo Sapiens. No ha querido hablar. Dice que el libro se defiende por sí solo y cuenta en él la misma historia que refieren todos cuantos han narrado sus años en el seminario. Destaca, no obstante, que el escribir este libro su intención principal fue alzar su voz ante un grave delito: los abusos sexuales a menores de edad. «He querido ponerme en la piel de tantas víctimas y reclamar justicia para todas ellas. No hay una referencia determinada a unos lugares y protagonistas concretos y reales, sino que en las víctimas que aparecen en la novela están reflejados el dolor y las desastrosas consecuencias que han sufrido todos los abusados, en todas partes. Porque ellos son, también, como los nuevos crucificados de nuestra historia más reciente», subraya.

Las coincidencias entre las escenas narradas por las víctimas y las que en la novela describe Zelio son más que evidentes: «A los pocos días regresó a visitarme en la cama, volviendo a aprovechar la penumbra, pero esta vez fue en la noche cuando ya estaba empezando a dormirme. Llegó en silencio y empezó a palparme y tocarme.

—Hoy no la tienes dura, Zaguita, me musitó al oído—. Ven a mi habitación, te espero allí.

Don Tulo aprovechó la última noche del curso para llevarme a su habitación. A punto estuvo de penetrarme, pero logré zafarme de él y escaparme corriendo a mi cama...

Un parte esencial de la novela se encarga de contar la lucha que las víctimas han tenido que desarrollar para que la Iglesia les preste atención. Y es que la jerarquía ha sido la mayoría de las ocasiones un muro infranqueable para los niños, tanto en la época en la que sufrieron los abusos como muchos años más tarde, y ya como adultos, cuando decidieron acudir a pedir reparación y justicia.

De hecho, el capítulo del libro que cuenta la conversación con el obispo en la que se describen los abusos evidencian que el escritor no habla de oídas:

—Es que... cómo le diría... fui víctima de acoso sexual por parte de mi superior, don Cástulo Pulido de la Orden, que me hizo pasar dos años muy infelices y me empujó a salir huyendo del seminario.

—Pero cuando usted dice que fue víctima del acoso sexual de don Cástulo ¿qué es lo que realmente quiere decir?

—Pues quiero decir que don Cástuloiba a mi camarilla por las noches a hacerme tocamientos sexuales, que me obligaba a veces a ir a su habitación, bajo amenaza de expulsarme del seminario si no lo hacía. Y que, en su habitación, en varias ocasiones me masturbó y me obligó a masturbarlo a él y me violó, me penetró analmente.

—¡Por Dios, pare usted ya! Mi dignidad de obispo no puede seguir sufriendo la escucha de semejantes barbaridades. ¿Usted sabe lo que está diciendo?

El libro se ha presentado ya en La Bañeza, lugar en el que se encuentra el seminario en el que han sido denunciados muchos de los abusos y agresiones sexuales por parte de dos sacerdotes así como en Astorga, ciudad en la que se encuentra la Diócesis de la que dependían ambos curas.

La novela de los abusos en La Bañeza
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