lunes 17.02.2020

TERESA RIBERA

El azote del carbón, del diésel y

Un mes después de que Madrid acogiera la cumbre del clima (COP25), y de que España acapara todo el foco mundial en la lucha contra el cambio climático, se produjo su nombramiento. El ascenso de Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica desde 2018, a vicepresidenta cuarta del Gobierno, simboliza la importancia que para el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez tienen las políticas ambientales. En un momento de profunda crisis climática y en plena transición hacia la descarbonización de las cuencas mineras, el papel de la ministra Ribera es indispensable en la nueva agenda política. De hecho, la mayor parte de la economía española pasa de alguna forma u otra por su ministerio, ya que como ella misma recordó en su toma de posesión, «la lucha contra la emergencia climática se ha convertido en el eje vertebrador que orientará las decisiones políticas y financieras». La aprobación de una ley de cambio climático y transición ecológico está es una de las mayores prioridades de la ministra madrileña, que tiene como meta que en el 2050 l la generación de electricidad en España debe tener un origen 100% renovable. La vicepresidenta de Transición Ecológica tendrá que liderar la prometida reforma del mercado eléctrico y la bajada de la factura de la luz, como principales instrumentos para desarrollar su ley de cambio climático. Por este motivo, todo el sector energético y toda la industria de este país, en especial la estratégica industria automovilística, por su guerra declarada al diésel al que ha sentenciado a partir del 2040, miran de reojo a este ministerio que tiene sobre la mesa algunos de los yacimientos de empleo que durante años han sustentado este país. Es el caso de León, donde las cuencas mineras, ya sin ninguna actividad extractiva y con los planes de cierre de las centrales térmicas en marcha, dependen del papel que este ministerio juegue en Europa donde se gestiona el llamado Pacto Verde, y de cuyos fondos para el Mecanismo para la Transición Justa saldrán las ayudas que permitan a estos municipios su reconversión económica y social antes de que caigan en el saco de la despoblación. Este es, precisamente, el gran reto que por primera vez asumen este ministerio. La nueva responsabilidad que se suma a su cartera, la de hacer frente al reto demográfico y a la despoblación, abre un nuevo frente de lucha contra la ya denominada España vaciada que obligará a poner en marcha de manera urgente políticas eficaces para frenar la imparable sangría poblacional. Ribera tendrá la obligación de desarrollar la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, que debe extender el conjunto de los servicios públicos del bienestar a toda la ciudadanía al margen de su tamaño, la dispersión o el grado de envejecimiento de su población.

Preservar la biodiversidad y proteger a las especies más amenazadas son otras de sus prioridades. En este punto ha podido encontrar un aliado fiel en su partido de coalición Podemos, que en su programa dedica un amplio apartado a la protección de los animales, tanto domésticos como silvestres. Entre sus proyectos, estudia la posibilidad de establecer un delito de maltrato de animales salvajes en su medio natural y una revisión de las penas al abandono de animales domésticos, y mejoras en el control de los animales domésticos y en el control de la producción de animales de consumo Su públicamente reconocida animadversión a las corridas de toros también pone a Ribera en el punto de mira entre los fieles defensores de la Fiesta Nacional.

TERESA RIBERA
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