viernes. 01.07.2022

Calurosa acogida a «Visión del frío»

Imágenes entrañables, llenas de afecto y sentido, y obras escritas y visuales, se unieron ayer junto a amistades de toda la vida en un encuentro a la vez íntimo e histórico
Entre las pequeñas-grandes maravillas que se pueden hallar en esta muestra está el primer libro que había en casa del premio Cervantes, Otra más alta vida , que escribió su padre y en el que él aprendió a leer. «Y detalles como su ex libris , incluso la bolsa de una panadería de una ciudad portuguesa en la que figuran poemas suyos; y, por supuesto, todos sus premios. Es una exposición que se inauguró en Alcalá de Henares el día que le entregaron el Premio Cervantes y que se ha ido ampliando hasta ahora mismo, porque se ha incluido a última hora un libro que acaba de salir al mercado y que es la traducción de Arden las pérdidas al sueco», explicaba ayer Otero. Una exposición fascinante y que hay que visitar con tiempo para poder disfrutar de sus detalles. «Creo -dijo Eloísa Otero- que es una colección que sorprende, porque no es la típica de un escritor, aquí no se ven exclusivamente sus manuscritos, aunque los hay, se ven cosas más personales y que tienen que ver con vínculos afectivos y creativos». Pablo de la Varga puso la nota emotiva en el acto protocolario de la inauguración: «Somos amigos sin cesar desde los cinco años -dijo- y compadres varias veces. Por esta proximidad me resulta muy difícil organizar palabras con la claridad y serenidad que él merece. Me cercan los sentimientos pero me empuja una lucidez existencial. Ahora que su voz va siendo patrimonio de todos, esta exposición que abrió sus puertas por primera vez en la Universidad de Alcalá de Henares hace parada inmediatamente después en esta tierra que en la voz del poeta es 'lentitud sagrada con álamos al borde del camino'. Creo que no debo ir más allá porque las palabras aquí se han puesto de luces. Solamente avisaros de que para acercaros a Gamoneda hay que cuidar el corazón y dejar abiertas de par en par las ventanas del alma». Se fueron desgranando los discursos y al final, mirando al suelo con la timidez propia del poeta, el flamante premio Cervantes leonés hilvanó unas sentidas palabras: «Ciertamente estamos inaugurando en León, y el que sea precisamente en León tiene para mí su importancia, una gran importancia, una exposición con la que se pretende proporcionar noticia aproximada e incompleta de mi vida y de mis relaciones con la creatividad artística. Dentro de los minutos que llevamos reunidos para abrir esta grata, y por mi parte inmerecida exposición, ha sido una bella sorpresa que, dado que en ella casi todo se reposa y se fundamenta en la amistad, mi amigo más antiguo, hace nada menos que setenta años que somos amigos, haya querido estar aquí en esta ocasión con todos nosotros».

Calurosa acogida a «Visión del frío»