domingo. 27.11.2022
fruerto
Antonio García Álvarez, encargado de supermercado. RAMIRO

Antonio García Álvarez como quien dice nació en un comercio y desde hace 30 años también es su profesión. La crisis del coronavirus le ha deparado una vivencia inédita. Como encargado del supermercado E.Leclerc de la avenida Álvaro López Núñez, fue testigo de la «arranque de histeria» en busca de papel higiénico en los días previos al confinamiento. La locura por conseguir desinfectantes, lejía, alcohol llegaron a tripliucar y cuadriplicar la necesidades de reposición de material, que nunca llegó a estar agotado. Vio también dispararse la venta de cítricos y mayor demanda de fruta y verdura.

Con el paso de los días y el establecimiento del estado de alarma su valoración es que «el cliente ha entendido bien la situación: la mayoría vienen a comprar de media dos veces por semana y la compra media es más elevada», comenta,

Los trabajadores, un total de 21 personas, extremaron el cuidado en maximizar las normas de higiene a fin de evitar cualquier riesgo con el Covid-19. Cambiaron los turnos para acoplarse a la reducción horaria. «Nunca he visto nada igual a lo que estamos viviendo. Ojalá que nunca se vuelva a repetir. Quien más y quien menos tiene algún conocido y se pasa mal». El sector de alimentación es uno de los servicios esenciales que ha estado al pie del cañón durante toda la crisis, abasteciendo a la ciudadanía y venciendo a veces al miedo.

«El cliente ha entendido muy bien la situación»
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