martes 29/9/20
Solidaridad

La demanda de ayuda en Cáritas crece un 60% durante la pandemia

Un total de 1.200 familias, 300 nuevas, han llamado a sus puertas en el confinamiento
Entrega de alimentos a familias necesitadas en La Fontana de Armunia. JESÚS F. SALVADORES
Entrega de alimentos a familias necesitadas en La Fontana de Armunia. JESÚS F. SALVADORES

Cáritas Diocesana de León ha visto aumentar la demanda de ayuda en un 60% desde el inicio del estado de alarma respecto al mismo periodo del año pasado. Según datos de la entidad el Programa de Acogida y Atención Primaria de Cáritas Diocesana León ha atendido a 1.200 familias en total para cubrir necesidades relacionadas con la vivienda, suministros y alimentos, así como información sobre ayudas y recursos sociales.

Del total de familias atendidas, alrededor de 300 son víctimas nuevas de la pobreza sobrevenida por la pandemia. Llamaron por primera vez a las puertas de Cáritas «porque el frágil equilibrio que mantenían con trabajos precarios y poco estables e ingresos reducidos se ha visto trastocado por la actual situación, y al quedarse sin trabajo y en situación de vulnerabilidad y desprotección», señala la organización.

Las Cáritas Parroquiales y Arciprestales, añade, acompañan «a las personas más cercanas y se han adaptado a las exigencias actuales para poder hacer llegar la ayuda de alimentos principalmente a través de vales y tarjetas de supermercado». De esta forma, las familias pueden completar la ayuda que reciben de otras entidades con productos frescos como frutas, verduras, carne, pescado…etc. Algunas parroquias han mantenido el reparto de bolsas de alimentos ante necesidades de proximidad, con todas las medidas de seguridad tanto en la preparación como en el reparto. La entidad destaca que «además de la colaboración material hay que incidir en el apoyo emocional como parte importante del trabajo de Cáritas durante estas semanas, con llamadas de teléfono a las personas que atendemos para ver cómo estaban, qué necesitaban y acompañarles en sus miedos, soledades, frustraciones, etc , dando un apoyo personal y ofreciendo compañía y ánimo en estos momentos de especial dificultad» con una especial implicación del voluntariado.

Preparar bolsas de alimentos para el reparto en las parroquias y ayudar a las personas mayores o con discapacidad que no pueden salir de casa en la compra diaria, así como otras tareas como tirar la basura, hacer algún recado urgente y las pequeñas cosas que se necesitan en el día ha sido parte de su labor. Cada gesto cuenta.

La demanda de ayuda en Cáritas crece un 60% durante la pandemia