jueves 2/12/21

Daniel Velasco ontó su empresa de turismo activo, Bierzo Natura, al cumplir los 20 años. No había nada parecido en su entorno y eligió Toreno como base porque es su pueblo y porque tenía esperanza en recibir alguna ayuda de los fondos Miner. Pero no hubo dinero para proyectos empresariales con inversión inferior a los 150.000 euros. La Junta le dio mil euros por autoempleo. Después de cinco años, la empresa cuenta con cuatro trabajadores, dos a jornada completa y dos partida, y es un referente en su sector en el Bierzo. «Empezamos con rutas de senderismo y poco a poco fuimos ampliando la oferta: Barranquismo, paint-ball, rapell, tirolina, rutas a caballo, piragüismo, parapente, bicicleta de montaña, orientación, tiro con arco, ocio nocturno».

No trabaja exclusivamente en la cuenca del Sil. Uno de sus últimos proyectos fue el open de escalada Demolition Climb, que atrajo a la capital berciana a gentes de diferentes partes de España.

El turismo gallego es el principal. Asturias, Cantabria, País Vasco y Castilla y León son las otras zonas que más demandan sus productos de turismo activo. El turismo extranjero todavía es incipiente y piensa darle un impulso con los paquetes para hacer avistamientos de osos y otros animales salvajes. También confía en la oportunidad del Mundial de Ciclismo del 2014, que tiene su sede en la capital berciana.

«Sentir el Bierzo», es la máxima de su empresa. «No basta con el recurso, con ver. Necesitamos sentir, tocar, experimentar y aprender lo vivido. No es lo mismo ver el río Sil que disfrutar de un emocionante descensso en piragua», subraya Velasco. El turismo, lo tiene muy claro, debe convertirse en «un pilar fundamental» para la economía de la comarca.

Es más, cree que en el Bierzo «podemos hacer un tipo de turismo diferente asociado a las cuencas mineras» y dar «una segunda oportunidad» a estos territorios cuyo pálpito ha ido decayendo desde que se puso en marcha la reconversión  minera. La mina,  sus alrededores y las construcciones anexas los ve como un recurso turístico de excepción para el turismo activo.

Tiene un proyecto en mente con la minería como recurso turístico, aunque sabe que él solo no lo podrá llevar adelante. «Tienen que implicarse instituciones y empresas mineras», apunta. El Ponfeblino —ferrocarril minero que baja el carbón desde Villablino a la central de Compostilla II por la cuenca del Sil— es el eje de comunicación de su proyecto. «El tren nos permite recorrer y ver el Museo de la Energía de Ponferrada, el parque del Bierzo de Fabero, el pozo María de Caboalles de Abajo y los paisajes del Alto Sil y Babia» y aunque no llegue a todas las poblaciones se pueden «hacer itinerarios para visitar estos lugares en otro transporte público, en bicicleta o disfrutando de un ruta de senderismo», explica.

David Velasco defiende que no sólo hacen falta buenas ideas, «hay que tener paciencia y trabajar mucho para poder obtener beneficios en el futuro». Tanto el proyecto del ferrocarril como cualquier otro relacionado con la mina «suponen una gran inversión si buscamos algo innovador, original y diferente», matiza. Hay que dar tiempo para sea viable. «No podemos sacar el producto y al día siguiente estar obteniendo grandes beneficios», agrega.

Lo que ve a su alrededor es mucha ansiedad por el beneficio inmediato y poca implicación colectiva. Pero no ve otro camino: «Tenemos que creer en nuestra comarca, única y especial y con recursos fantásticos, para convertirla en un referente turístico a nivel nacional e internacional y así hacer del turismo nuestro motor económico y una de las principales fuentes de ingresos», explica. Velasco, nieto de minero.

«En el Bierzo podemos hacer un turismo diferente asociado a la mina»
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