domingo. 27.11.2022

La picaresca en torno a un sector cuyos protagonistas son especialmente vulnerables no ha desaparecido. Aún quedan casos, más o menos graves, que revelan prácticas perseguidas por la Administración y que vienen a demostrar el interés meramente especulativo de determinados centros para mayores. Uno de los casos más llamativos de los que tiene conocimiento la Gerencia de Servicios Sociales se localiza en la capital leonesa.

Los familiares de una interna que llevaba varios años en la misma residencia descubrieron que realmente habían contratado un hotel para cuidar a su madre, a quien casualmente se le ha concedido el máximo grado de dependencia. Por lo tanto, a la vista de cualquiera resultaría escandaloso que alguien llevara a un familiar senil a un hotel y no a un centro donde recibiese la atención que necesite en cualquier momento del día.

Según confirmaron fuentes de la Gerencia Regional de Servicios Sociales, el caso fue destapado cuando los familiares de esta nonagenaria solicitaron las ayudas que contempla la ley de dependencia para facilitar la atención y cuidado de los mayores en centros residenciales. Entonces, se le requirieron una serie de documentos, entre los que se pedían las facturas de la residencia donde se encontraba ingresada. La dirección del geriátrico le entregó entonces dos tipos de facturas: unas correspondientes a un hotel y otras a un centro de día. No le dieron importancia y enviaron los documentos. La solicitud fue presentada en mayo con carácter retroactivo para recibir la ayuda desde enero. Sin embargo, la respuesta tardó semanas, que después se convirtieron en meses. Con el tiempo y muchas llamadas de teléfono, técnicos de la Gerencia de Servicios Sociales en Valladolid, tal y como confirmaron a este periódico, comunicaron a la familia que no tenían derecho al dinero porque las facturas correspondían a un hotel.

Entretanto, estos familiares intentaron reclamar a la residencia nuevas facturas, pero la dirección se negó en redondo, argumentando que en el contrato que firmaron para ingresar a la interna en el centro constaba claramente que era una plaza de hotel. En Valladolid ya leshabía llamado la atención que existiese un hotel en León con el cien por cien de ocupación durante todos los días del año, lo que levantó ciertas sospechas.

Fuentes de la Administración autonómica aseguran que el caso se ha puesto en conocimiento tanto de la Inspección de León como de sus propios servicios en Valladolid, si bien no pueden actuar directamente contra este centro puesto que en el contrato consta claramente que se trata de una plaza hotelera y fue firmado. Las ayudas que por derecho corresponderían a esta familia se han perdido. No es el único caso, aunque sí el primero que ha sido informado ante la autoridad competente.

Una familia pierde la ayuda a la dependencia porque «contrató» un hotel para su abuela...
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