jueves 26/11/20
Celebraciones sin contacto físico

Los goles dejan de ser amores en el ‘nuevo’ fútbol

Los jugadores de la Deportiva y la Cultural tendrán que adaptar sus impulsos ante las restricciones establecidas por los protocolos sanitarios como ya ocurre en el fútbol alemán, que acaba de reiniciar la Liga
Yuri ya no podrá celebrar sus goles con la efusividad de siempre por seguridad. AGENCIAS
Yuri ya no podrá celebrar sus goles con la efusividad de siempre por seguridad. AGENCIAS

Todavía no hay una fecha fija para el retorno a la competición de la SD Ponferradina ni tampoco está claro si la Cultural acabará disputando el play off de ascenso a Segunda, pero lo que es seguro es que los jugadores no podrán, de momento, celebrar los goles como lo venían haciendo hasta la fecha. El coronavirus lo ha paralizado todo y ahora la precaución para evitar nuevos contagios se antoja ahora capital. Los jugadores van a tener que frenar sus impulsos, dejar de abrazarse o de estrecharse la mano, a causa de los estrictos protocolos sanitarios contra el Covid. El reto estará en cómo canalizar las emociones en pleno partido. «Son como actores que necesitan una persona que les apunte las réplicas, se han quedado en el texto viejo y ha sido cambiado. Tienen que aprenderse un nuevo guión», explica el psicólogo del deporte Makis Chamalidis.

Un claro ejemplo de esta nueva normalidad que se instaurará en el fútbol español lo marcó el pasado fin de semana la Bundesliga alemana, la primera gran liga europea en retomar su campeonato tras más de dos meses de parón.

El pasado sábado, los jugadores de la Bundesliga no se encontraron el escenario tal y como lo dejaron en marzo, cuando la Covid-19 detuvo el deporte mundial. No hubo público en la grada, los futbolistas no se pudieron estrechar la mano, se pidieron celebraciones de gol no efusivas y que los contactos físicos se reduzcan al mínimo posible. En los banquillos, los suplentes llevaban mascarillas, aunque la Bundesliga liberó a última hora a los entrenadores de portarlas, siempre que guardasen una distancia de 1,5 metros respecto a otras personas que estén sentadas en el banquillo. Las nuevas normas acotan muchísimo la libre expresión de los futbolistas en momentos de gran excitación.

Según los expertos
«Hay equipos que pueden desarrollar códigos para animarse, es interesante para la cohesión»

«Es como jugar ante un equipo de otro planeta. Todo es nuevo. Forzosamente, esto puede provocar ansiedad a algunos», señala el ‘coach’ mental Manuel Dupuis, que trabaja con jugadores profesionales de Alemania y Bélgica. La puesta en marcha del ‘Protokoll’ en Alemania puede parecer «contradictoria con el deporte de competición, en el que se enseña a los jugadores a dejarse llevar, y puede constituir una distracción, puede no ser bueno para la concentración», apunta.

La preparación es el concepto clave. Los equipos han visto su día a día revolucionado con la crisis sanitaria, con un confinamiento en un primer momento y luego la reanudación de los entrenamientos en abril, pero con medidas de protección. «Se rompen los códigos que se han establecido desde hace décadas», estima el entrenador del Grenoble (segunda división francesa), Philippe Hinschberger.

«Al principio era extraño», cuenta el centrocampistas francés del Friburgo Jonathan Schmid, refiriéndose a las prohibiciones de ducharse en el centro de entrenamiento o de ejercitarse en grupo con otros compañeros. Pero es importante adaptarse rápido a las nuevas circunstancias. «Los clubes no tienen tiempo que perder. Hay que reducir el tiempo de novedad, de sorpresa, por una especie de anticipación. Los equipos que antes se adapten tendrán ventaja», señala.

«Los jugadores que necesitan referencias, rituales muy precisos, van a estar más desestabilizados. Los que sean más intuitivos, menos», estima Manuel Dupuis. «Pero una vez que se está dentro, que las endorfinas se liberan, creo que el deseo de jugar lo superará todo», asevera.

Cuestión de cabeza
«Los jugadores que necesitan rituales muy precisos van a estar más desestabilizados»

La pasión seguirá presente en el fútbol, aunque tenga que reconducirse, y será clave para aliviar los males de un deporte con riesgo de ser más aséptico. «La emoción no ha muerto. Se pueden generar emociones sin besarse, sin hablarse. Simplemente con una actitud o un comportamiento brillante. Cuando eres apasionado, cuando tienes una emoción positiva, sabes cómo apropiarte de ella», destaca Denis Roch, exentrenador del Amiens y ahora ‘coach’ mental. Para celebrar un gol, pese a las restricciones, «los jugadores van a hacer coreografías, gestos o cosas sorprendentes e imaginativas, que les permitirán salir de sus reflejos habituales. Cosas que tengan sentido para ellos», añade. «Hay equipos que pueden desarrollar códigos para animarse. Es algo interesante para la cohesión», afirma Makis Chamalidis.

En Corea del Sur, donde la liga de fútbol comenzó hace ya dos fines de semana, los autores de los goles crearon un gesto con el dedo pulgar levantado, como símbolo de apoyo al personal sanitario. Allí hubo además más goles y menos tarjetas amarillas de lo habitual durante esa primera jornada. Habrá que ver si lo sucedido en el país asiático es un aperitivo de lo que deparará el regreso de la competición tanto en Segunda, con la Ponferradina, como en Segunda B, donde la Cultural busca ascender.

Los goles dejan de ser amores en el ‘nuevo’ fútbol
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