jueves 24/9/20
Pequeños productores, grandes daños

«En la huerta llevamos tres meses sin sacar una perra»

Un matrimonio hortelano de Fresno de la Vega, que vende sus productos en los mercados de León y Valencia de Don Juan, se ve obligado a tirar una finca de puerros y otra de repollo por el Covid
María Jesús y José Antonio en la finca de puerros que van a triturar. MARCIANO PÉREZ
María Jesús y José Antonio en la finca de puerros que van a triturar. MARCIANO PÉREZ

José Antonio García Andrés es un hortelano de 62 años de Fresno de la Vega que ha visto obligado a triturar una hectárea de puerros y repollos por no poderle dar salida al paralizarse la venta en los mercados con motivo del Estado de Alarma sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus.

«Ahora ya no valen para nada. Se han perdido todos y tengo que pasarles el motocultor. Habrá unos 4.000 metros de puerros y otros 6.000 de repollo», afirma. Se trata de una pequeña explotación en la que trabaja el matrimonio y un empleado «que lleva con nosotros más de doce años».

Según explica, prácticamente toda su producción «la vendemos en León, en el mercado de Colón y el de la plaza Mayor, pero como ha estado cerrado se ha estropeado y ya no sirve».

Sin ayudas

El miércoles reanudarán sus ventas en la capital y empezarán a llegar los primeros ingresos

Las pérdidas económicas son muy importantes para la economía familiar «ya que nosotros tuvimos que gastar en las plantas unos 5.000 euros en puerros y 1.500 en repollo, además del trabajo» y desde el Estado de Alarma no han tenido ningún ingreso. «Llevamos tres meses sin sacar una perra de ello».

A ello se suma que en almacén tienen otros 15.000 kilos de patatas sacadas en octubre a los que tampoco han podido dar salida y, además, «tampoco hemos plantado la cantidad de hortalizas de otros años porque, dada la situación, nos hemos contenido porque no sabemos cómo va a evolucionar esto».

El miércoles reanudarán sus ventas en los mercados de la capital leonesa y empezar a llegar los primeros ingresos. De ayudas y subvenciones públicas «no sabemos nada», asegura García Andrés.

«En la huerta llevamos tres meses sin sacar una perra»