jueves 02.07.2020
Consecuencias

Hundimiento total del precio del petróleo en Estados Unidos: -35 dólares

Vista aérea en la que se aprecia un derrame de petróleo que obligó a cerrar la parte construida del oleoducto Keystone XL el año pasado en Dakota del Sur, EEUU.
Vista aérea en la que se aprecia un derrame de petróleo que obligó a cerrar la parte construida del oleoducto Keystone XL el año pasado en Dakota del Sur, EEUU.

El barril West Texas, de referencia en EE UU, llegó a perder todo su valor este lunes y a cotizar en negativo: su precio, al cierre de esta edición, bajaba un 292% y se situaba en los 35 dólares negativos. Ello significa que los vendedores no cobran por la venta de un barril, sino que pagan por deshacerse de él. El histórico acuerdo de la OPEP y sus socios hace una semana para recortar la producción en cerca de diez millones de barriles diarios no ha tenido éxito en su misión de estabilizar el petróleo. Ello, como señala Joaquín Robles, de XTB, porque no compensa la caída de la demanda ocasionada por la crisis del coronavirus, que se cifra entre los 19 y los 29 millones de barriles diarios, lo que equivale a entre un 20% y un 30% del consumo habitual previo al estallido de la pandemia y la hibernación de la economía.

La sobreoferta es más acuciante en EE UU, donde los almacenes están al límite de su capacidad. El centro de almacenamiento de referencia de Cushing, en Oklahoma, ha aumentado sus reservas un 48% desde finales de febrero, hasta los 55 millones de barriles, cuando su capacidad es de 76 millones. Bloomberg informaba por la mañana de que los compradores de Texas estaban ofreciendo sólo dos dólares por barril en algunas zonas, lo que elevaba la probabilidad de que se llegaran a ver precios negativos para deshacerse del crudo sobrante. La profecía se cumplió.

Y ayer asistimos a un incesante goteo a la baja: por la mañana se movía en los 15 dólares, para marcar los 13 a media sesión, rebajarse hasta los 11 a primera hora de la tarde, momento a partir del cual se aceleró el desplome, para entrar en negativo a las ocho de la tarde. El hundimiento del West Texas se explica por el vencimiento hoy mismo del crudo con entrega en mayo. Ello, comenta el analista Miguel Angel Rodríguez, implica que los inversores tienen que vender el contrato, porque nadie quiere entrega física, dada la incapacidad de almacenar, y comprar el siguiente vencimiento. La desesperación hace que tengan que llegar a pagar por venderlo. La referencia siguiente, la de junio, cotizaba con caídas del 9%, pero sobre los 20 dólares. Y por encima los 25 dólares se movía el Brent en Europa, más resistente, por los menores problemas de almacenamiento.

Robles comenta que mientras no haya cierta visibilidad sobre la evolución de la demanda, no se podrá vislumbrar una recuperación sostenida del petróleo. La incógnita está en cómo cotizará a partir de ahora el crudo con entrega en junio. El parón en el transporte y de gran parte de la industria a nivel global tiene estas consecuencias en los mercados. Primero, en el crudo. A continuación, en las empresas cuya solvencia depende de que el barril esté más cerca de 60 dólares que de 0.

Hundimiento total del precio del petróleo en Estados Unidos: -35 dólares