lunes 25/10/21
Tradiciones

Lazos en los balcones en vez de abrazos en los funerales

Los vecinos colocan crespones negros para suplir el duelo presencial
Crespones en un balcón de Montejos del Camino, en señal de duelo por un vecino. RAMIRO

Esta es una historia de vecinos, impuesta por la necesidad de atender a una ley que sugiere evitar espacios concurridos y la cadena de contagios del coronavirus en espacios comunitarios. Esta es una respuesta solidaria, al amparo de la despedida de los fallecidos en medio de una pandemia letal. En algunas localidades de León, el crespón negro es señal de luto por uno de sus habitantes, en medio del desierto del entierro y funeral. Crespones negros en forma de lazo, en terrazas, en balcones, en ventanas, que muestren el aliento del común al paso de la comitiva fúnebre, adelgazada por imperativo legal y reducida a un contingente de mínimos; el vehículo fúnebre que traslada al féretro, y un mínimo en la presencia de allegados o familiares, que no podrá pasar de tres personas.

Esos gentíos que convencionalmente dan vida a estos ritos funerarios quedan parapetados en el confinamiento; muestras el dolor colectivo de la pérdida por el símbolo del luto. Desde hace quince días, el pésame no puede ser presencial; ni los velatorios, ni otro formulario d carácter civil o religioso acostumbrado para exteriorizar y acompañar el desenlace.

Espacios

La pandemia anula los entierros, los velatorios, y el duelo presencial tan arraigado

El coronavirus anula los entierros, y cualquier proceso de cercanía a los familiares del finado; el coronavirus anula los abrazos, las muestras de dolor y empatía con los afectados por la pérdida, y hasta el aliento de la proximidad al círculo del luto.

La situación de emergencia social por el avance de la pandemia se impone sobre creencias y costumbres de arraigo secular, vinculadas con creencias y ritos de lo impone a creencias y rituales. Los restos se inhuman con la presencia de un contado número de familiares, no más de tres según se establece en la norma; y cada vez con más frecuencia. No se vislumbra el momento para que regresen las ceremonias colectivas, ni se apliquen de forma retroactiva a este aluvión de despedida fúnebres sin otra compañía que el responso. Pero los facultativos, los psicólogos, ya han advertido de que este lastre va a terminar por producir un vacío emocional entre los afectados por la muerte de un ser querido que de alguna forma u otra va a florar y que será preciso afrontar a corto y medio plazo. La localidad de Montejos del Camino, una de las urbes que acordonan el alfoz de la capital leonesa, es de las primeras de la provincia en emplear este formulario del lazo negro en las balconadas para demostrar que el sentimiento colectivo no se va dejar derrotar por la urgencia de protegerse del avance de la pandemia. En hora de luto, un pueblo leonés lo mostró en silencio; en ves de abrazos reparadores, lazos negros en los balcones, fraternos también.

Lazos en los balcones en vez de abrazos en los funerales