viernes 22/10/21
Regeneración del mercado laboral

Más de 40.000 jóvenes leoneses están atrapados ya entre las dos crisis

Las consecuencias de la pandemia marcarán los trabajos de una joven generación que ya ha tenido que adaptarse tras una debacle económica

Las cosas seguirán cambiando y los «jóvenes tendrán que seguir adaptándose». Los más de 40.000 leoneses que ahora tienen entre 20 y 30 años deberán enfrentarse, tras superar la pandemia del coronavirus, a un nuevo mercado laboral que ya venía marcado por la crisis económica del 2008 y de la que todavía no se había recuperado del todo. Una situación que ha retrasado la incorporación de estas generaciones a puestos de trabajo, con frecuencia inestables y escasamente remunerados, como ellos mismos apuntan. Una radiografía que ahora, tras la paralización de gran parte de los sectores económicos como consecuencia del estado de alarma y confinamiento obligado, volverá a oscurecerse, con lo que la generación a la que le ha tocado lidiar entres dos crisis económicas, «jóvenes que empezaban a vislumbrar su proyecto de vida van a tener un frente complicado», como apunta el catedrático jubilado de Geografía de la Universidad de León, Lorenzo López Trigal, quien incide en que «dos de las salidas fundamentales» que tendrá esta generación será emigrar o emprender, a lo que el economista y asesor de Secot Roberto Escudero añade la rotación por varios puestos de trabajo. Ambos también coinciden en las oportunidades que podrá brindar lo que ahora se conoce como la España vaciada, teniendo en cuenta que en estos lugares, como la provincia de León se deberán conservar servicios y generar buenas infraestructuras y conexiones tecnológicas para convertirlos en espacios atractivos e impulsores económicos y demográficos.

«A medio o largo plazo la situación se va a endurecer más para la juventud leonesa y esto les va a indicar aún más que su salida laboral no está aquí», apunta López Trigal, poniendo en la diana las grandes ciudades españolas o, directamente, el extranjero. Pero añade que en el mundo rural o en el semiurbano, como destaca a su vez Escudero, «también hay una salida». «Hay que moderar la tasa de urbanización y apostar más por la España vacía, para acercarnos a través de las nuevas tecnologías o el teletrabajo y conseguir una vida más sosegada», aseguran para añadir: «Unos se marcharán y otros regresarán, como ya ocurre en algunos países. Habrá un fenómeno de movilidad muy acentuado. Los jóvenes deberán gestionar este modo de movilidad y tendrán que adaptarse y aprovechar los recursos autóctonos que brinda el entorno rural».

Emigrar y rotación laboral, entre las opciones de futuro para conseguir que una generación trabaje

Escudero plantea que «el trabajo para toda la vida» no existirá. «Habrá fluidez en las relaciones laborales, ahora no estamos acostumbrados a esta rotación empleos», destaca. Pero un aspecto a tener en cuenta será el constante crecimiento y el uso de las tecnologías, «que se acelerará, junto con la internacionalización, porque como ahora se ha visto, lo que pasa en China o en Italia, a nosotros nos afecta. Se trata de una realidad global que nos fuerza». Por este motivo también apuntan a la necesidad de un cambio en la formación, que deberá ser «más flexible, más conocedora del mundo humanístico o las ciencias y las ingenierías y también con asignaturas como la economía aplicada», apunta López Trigal, explicando que esta materia les será útil «tanto para crear sus propias empresas como para proyectar su disciplina de un modo aplicado a la sociedad». A todo ello añade: «En León hay poco emprendedor, las grandes empresas siempre estarán, pero hay que afianzar las microempresas».

«Tras la crisis económica el mercado laboral ya no era capaz de absorber a los jóvenes. La generación de puestos de trabajos no era suficiente para la demanda, por esos muchos se han tenido que ir ya de la provincia y por eso León ha seguido perdiendo población y ha ido envejeciéndose», precisa Escudero, en relación a la falta de capital humano para seguir impulsando los sectores económicos y conseguir continuar creciendo.

El turismo, «que no se recuperará en un día», ofrece «muchas opciones a León, porque las grandes masas ahora, tras la crisis del coronavirus se pueden poner en cuestión. En un futuro puede haber una mayor distribución espacial del turismo y esto ayudaría a equilibrar más las economías regionales».

Más de 40.000 jóvenes leoneses están atrapados ya entre las dos crisis