sábado 26/9/20
Mi bar a Diario

Los amigos se cuentan por jarras en la Taberna de Flandes

La Taberna de Flandes. JESÚS F. SALVADORES
La Taberna de Flandes. JESÚS F. SALVADORES

Para mí salir de vinos no se concibe sin ir a ver a los hermanos Cisneros, en pleno Barrio Romántico de León.Tomar un vino en el Flandes es una experiencia que pocos pasan por alto.

Adentrase en su local es como si te metieras realmente en una taberna de los países bajos, plagada de jarras prendidas en cada rincón y que sus clientes han rebuscado por todo el mundo sólo para ellos, con esa decoración en madera, sobria, ese trato exquisito y esa música de fondo ... ¿bachata? Sí, así es el Flandes, y así son Carlos y Luis, este último ahora en la retaguardia, caribeños de alma y campechanos de corazón, que te alegran el día con una sonrisa infinita, igual que sus cañas XL, las mejor tiradas de León, y con esas generosas tapas.

Quien les iba a decir a estos hermanos de Rebollar de los Oteros que iban a regentar el bar más auténtico de León. Y es que el Flandes no tiene clientes, tiene amigos, y el Diario de León, siempre en su barra, es uno de ellos. «Acaba de marchar Motorines, por cierto, ¿que tal Marco?, vino el otro día ese compañero tuyo... ¿cómo se llama...?». El cariño es mutuo, querido Carlos.

Los amigos se cuentan por jarras en la Taberna de Flandes