jueves. 07.07.2022
Olegario Ramón, a punto de sentarse en su escaño. L. DE LA MATA

Adiós a los años del ladrillo, de la burbuja inmobiliaria. Y de la construcción, a medias, del barrio de La Rosaleda, la ambiciosa apuesta urbanística del cambio de siglo en la capital del Bierzo. El alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, usó ayer su voto de calidad -ante la ausencia de Pedro Muñoz en las filas de CB- para sacar adelante la disolución de la empresa municipal del suelo, Ponferrada Gestión Urbanística (Pongesur), una entidad creada en los años de Ismael Álvarez en el gobierno local que nunca dejó de estar en el centro de las críticas de la oposición socialista durante los mandatos del PP en los primeros años del siglo.

Con el visto bueno previo de la junta de accionistas de Pongesur y la Comisión de Desarrollo Económico y Urbanismo,el equipo de gobierno del PSOE, Podemos y CB se quedó solo a la hora de votar la disolución de la entidad porque tanto USE Bierzo, que bajo el gobierno de Samuel Folgueral ya había tratado de disolver la entidad, como Ciudadanos advirtieron una vez más de que toda la operación podría obligar al Ayuntamiento a pagar una cantidad inasumible de IVA.

Fue el propio portavoz de USE, Samuel Folgueral el que recordó que precisamente ese pago le hizo replantearse el fin de la gestora del suelo público. Al igual que Ruth Morales, de C’s, Folgueral propuso dejar el punto sobre la mesa «para no correr riesgos», a la espera de que la Agencia Tributaria confirm que el Ayuntamiento no debe asumir el pago de un IVA millonario. Ramón, por su parte, lamentó que haya que haber esperado tanto tiempo para eliminar Pongesur como herramienta de gestión de suelo público; medio millón de metros cuadrados valorados en 40 millones de euros en los barrios de La Rosaleda y Compostilla.

También se aprobó la desafectación del colegio Luis del Olmo para otros usos.

El alcalde usa su voto de calidad para disolver Pongesur y cerrar una época
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