lunes 1/3/21

«Entre los años 2008 y 2018 se perdieron más de 300 pediatras»

En los años de la pasada crisis económica, la que comenzó en 2008, dejaron de convocarse plazas MIR (Médico Interno Residente) de todas las especialidades. También de Pediatría. Eso ha generado un déficit de especialistas a nivel nacional al que se trata de poner solución desde 2018. «Hubo una restricción de plazas MIR que afectó especialmente a Pediatría. Tanto que en una década se han perdieron más de 300 pediatras en todo el país. En 2018, las plazas acreditadas ya fueron 433, subieron a 481 en 2019 y en 2020 han sido las 491 que están establecidas. Es decir, están en trámites de corregir la situación generada durante los años de crisis, pero un médico tarda cuatro años en hacer la especialidad para poder ejercer», explicó el presidente de la Asociación Española de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León, José Manuel Marugán.

«Tardaremos todavía dos o tres años en tener a los primeros pediatras formados», aseguró Marugán. Por lo tanto, las vacantes seguirán descubiertas sobre todo en las zonas rurales de difícil cobertura. Por eso, insistió en la necesidad de «hacer atractivas» esas plazas para que «cuando un pediatra termine la especialidad no se vaya a Madrid, Barcelona o Santander». Y ganar atractivo no pasa únicamente por incentivos económicos.

«No hay pediatras en paro», subrayó el presidente de la asociación que representa a este colectivo profesional en la Comunidad, explicando que, precisamente, esta es una de las razones por la que «es una especialidad muy demandada». De hecho, «es la segunda especialidad con más plaza por detrás de la de Medicina de Familia».

José Manuel Marugán también aseguró que las condiciones labores de los profesionales son iguales en toda Castilla y León, que no varían por zonas. De ahí la necesidad —dijo— de incentivar las plazas que son difíciles de cubrir. Un problema que «no es exclusivo del Bierzo». «En el norte de Palencia o el norte de Burgos pasa lo mismo», afirmó. «Y también ha habido problemas en hospitales comarcales».

Toda esta situación ha desembocado en que los propios médicos de familia se ocupen de los niños. Esto pasa en una de cada cuatro plazas de Pediatría. «Que a un niño le ve un médico que no está formado en niños no es lo mismo, pero es que no hay suficientes pediatras y entiendo que las consejerías de Sanidad no pueden inventarse profesionales», aseguró José Manuel Marugán.

Sobre la posibilidad de que sea el pediatra el que se mueva entre varios centros de salud para dar atención a diferentes zonas, Marugán explicó que hay plazas en propiedad, con un solo centro adscrito del que no se mueven; y plazas de área, que sí posibilitaría esa movilidad a la que apelan los vecinos de Toreno mientras no recuperen el servicio como tenían hasta ahora.

«Entre los años 2008 y 2018 se perdieron más de 300 pediatras»
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