miércoles 12/5/21

«Aprendemos del signo de los tiempos, no nos guiamos por la moda»

—Lo mismo que se da con la homosexualidad, interpreto que se da con el celibato...

—El celibato es una cuestión discutible. Hay cuestiones que sí pueden ser debatidas en el futuro, pero de momento la Iglesia no ve conveniente bendecirlo. Pero eso no significa que echemos al Infierno a esas personas. La Iglesia no está en contra de un vínculo social, está en contra de proponer como vínculo eclesial referencia de fe esa unión. Distinguir estos dos planos es importante. A nivel de fe, todavía no encuentra motivos para decir que este vínculo es modelo de vivencia comunitaria cristiana.

—Yo quería preguntarle por el papel de la mujer en la Iglesia, cuestión polémica y de mucho debate. La mujer nunca ha dado misa, ahora en un panorama internacional de igualdad de mujeres y hombres.

—El concepto de igualdad lo defendemos todos. Hay cosas que puede hacer la mujer. La Iglesia defiende que Jesucristo tuvo doce apóstoles y eran todos varones. Es a lo que en principio nos agarramos. No creemos que eso sea faltar a la igualdad. La igualdad no es que todos tengamos que hacer todo. No podemos llevar al extremo que todos tengamos que hacer lo mismo. Sí creo que hay que darle un papel más importante. El Papa ha aprobado que ellas puedan leer la palabra de Dios en la iglesia, dar la comunión. Donde no hay sacerdotes hacen la celebración. Son pasos que se han ido dando. Claro que hay más cosas, tenemos que avanzar todavía más. Por ejemplo en la corresponsabilidad de los laicos. Hay que tener consejos de pastoral diocesana, donde la mayoría son laicos. Y en esto estamos. Esta renovación que estamos haciendo quiere dar mucha importancia a los seglares, que tengan su voz, su voto para marcar la línea de la Iglesia.

—¿La Iglesia necesita modernizarse un poco más?

—Tenemos que estar abiertos a los signos de los tiempos, que dice el Concilio Vaticano. Aprendemos de los signos de los tiempos. El espíritu de Dios trabaja incluso estando nosotros dormidos. Trabaja en los corazones de las personas. Son los valores del bien, la verdad, la belleza; no son exclusivos nuestros, de los que creen y de los que no. Nosotros no nos podemos guiar por la moda, porque la moda pasa.

—2.112 imatriculaciones en la provincia. La mayoría las han avalado, pero hay una parte que no lo entiende.

—La inmatriculación no da la posesión. Era previa y se reconoce.

«Aprendemos del signo de los tiempos, no nos guiamos por la moda»
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