martes 17.09.2019
69 fiesta de la casa de león en madrid

El botillo, sonrisa de Carralero

Premios para Ovalle, Amancio González, Diego Vázquez, Tvitec, la Obrera y Bierzo Aire Limpio.
El botillo, sonrisa de Carralero

Pacho rodríguez | madrid

El botillo sabe a Bierzo se ponga como se ponga, y donde se ponga, como ayer en el 69 que celebraba la Casa de León en Madrid. Y con José Carralero, el dueño de la retranca, sabe a infancia y lo que venga después hasta sus setenta años de último rockero de los pintores de la Transición. La sonrisa de Carralero es de risa. Pero con la profundidad de los recuerdos de su Bierzo. Y entonces dice, al compás del vino berciano: «La infancia es más sueño y fantasía que lo vivido», asegura. Y se congela la sonrisa de ternura y de verdad.

Alfredo Canal, presidente de La Casa de León en Madrid, le ha dado tanta vuelta al centro leonés en la calle Pez que hay hasta niños. Les gusta poco el botillo, la verdad, y la fiesta, pero ahí están, adorables. Y Canal, sin decirlo tal cual, es cuando insiste en que se retrate el León de boquilla y pase a la acción. Un obras son amores y el resto nada.

Por eso se premia a Carralero, que tiene obra y grande, y a los demás. Que son tan de lujo como los que se premió ayer: Manuel Ovalle, histórico reportero de RTVE, que sólo por llevar orujo a Cuba y pimientos al Polo Norte se merecería cualquier reconocimiento berciano. Un monumento. También a Tvitec, empresa especializada en transformaciones de vidrio, que con más de 500 trabajadores es líder en el sector.

El escultor Amancio González, ese tipo que tiene una escultura, la Vieja Negrilla, que abraza cada día a los niños, haciendo magia inmóvil, también recibió su reconocimiento.

De Cacabelos, Plataforma Bierzo Aire Limpio fue premiada por su labor a la hora de preocuparse por el valor medioambiental del Bierzo, tal vez su más valiosa materia prima. Diego Vázquez, ídolo del kick boxing y con un historial imparable, representó al deporte leonés. Y la asociación ponferradina La Obrera, adorable opción pionera de la colaboración, que completó el listado de galardonados este año por el botillo berciano de La Casa de León.

Entre los asistentes se pudo ver a la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández, que propuso el mejor maridaje berciano-leonés, pero con contenido, eso sí, el de los últimos tiempos. Al vicepresidente de la Diputación, Francisco Castañón. Todos, entre otros, junto a José María Merino, Héctor Escobar, Rafael Martín-Granizo, Diego García Paz, Chema Hidalgo, Héctor Luis Suárez, miembros de la directiva de la Casa de León, y otros destacados representantes de la vida socioeconómica y cultural de la provincia de León.

Y el botillo se acabó, como un milagro infinito, entre el cántico seco del Himno a León. Porque el himno leonés, tan desgastado, se canta mientras al oído se cuentan las otras cosas que pasan. Idiosincrasia provincial que a veces se compromete en que el próximo encuentro berciano sea mucho mejor.

El botillo, sonrisa de Carralero