sábado 8/8/20

El Castillo acogerá una recreación histórica de las Revueltas Irmandiñas

El evento, organizado por los Caballeros de Ulver, se celebrará en Ponferrada del 22 al 24.
El Castillo acogerá una recreación histórica de las Revueltas Irmandiñas

m. barba | ponferrada

El Castillo de los Templarios de Ponferrada será el escenario, los días 22, 23 y 24, de la primera recreación histórica de las Revueltas Irmandiñas, que datan del siglo XV. El evento está organizado por los Caballeros de Ulver y el asedio, que es el acto principal, tendrá lugar el sábado a las 18.00 horas en la puerta del Castillo. El combate y el resto de actividades se realizarán en el interior de la fortaleza templaria.

Las actividades comenzarán el viernes, con el montaje del campamento, del escenario y de las tiendas. El sábado será el turno para los talleres, por la mañana; y el asalto al Castillo, a partir de las 18.00 horas. El domingo, continuarán los festejos, no con el asalto, pero sí con la temática de explicación del siglo XV, de las armas y de los aparatos.

Los asistentes también podrán disfrutar de la colección de armaduras. «Hay muchos castillos con una colección de armaduras, pero aquí estará en movimiento», señaló el presidente de los Caballeros de Ulver, Gonzalo González, que confió en que estas actividades tengan «continuidad en el tiempo» y que «este dato histórico pueda ser núcleo de futuros eventos». A esta recreación vendrá gente de diversas partes del territorio nacional, como Asturias, Cantabria, Madrid y de Toledo.

Las Revueltas Irmandiñas surgen en el siglo XV. Se trata de unas de las mayores revoluciones populares a nivel europeo, originadas en Galicia y que, posteriormente, llegaron al Bierzo.

Fue una guerra soterrada entre la nobleza y la burguesía, que luchaba contra el dominio de los primeros y atacando los núcleos centrales del poder, en este caso los castillos. Este hecho provocó la destrucción de 140 castillos en Galicia. A su llegada al Bierzo, los irmandiños destruyeron los castillos de Sarracín, en el municipio de Vega de Valcarce; el de Cornatel, en Priaranza del Bierzo, y el de Balboa. En el asedio a la fortaleza templaria de Ponferrada, se produjo la traición que supuso el principio del fin de la revuelta.

Posteriormente, la capital berciana fue uno de los tres puntos desde los que partieron los ejércitos que sofocaron la revuelta y ejecutaron a sus impulsores en Santiago de Compostela.

El Castillo acogerá una recreación histórica de las Revueltas Irmandiñas