miércoles. 10.08.2022
Material gráfico exclusivo

El crítico estado del viaducto de la A-6 como nunca antes se había visto

Con el apoyo de un dron operado por Miguel Á. Alonso Argüello, integrante del área técnica de Diario de León, el doble derrumbe adquiere otra dimensión. ¿Cómo se pudo venir abajo? ¿Y dos tableros? Qué ha pasado

La historia de la Ingeniería española cambió el 7 de junio de 2022. Ese día, a las puertas del verano, el Bierzo fue protagonista por un derrumbe en el viaducto del Castro, en la A-6, muy cerca ya del alto de Piedrafita.

El viaducto del Castro, que toma su nombre del último pueblo berciano antes de la frontera con Galicia, pudo ser testigo de una tragedia si no hubiera estado en obras.

Estaba en revisión y la autovía llevaba cerrada casi un año en ese punto kilométrico. A última hora de la tarde, la gran mole se vino abajo sin causa aparente, porque los trabajos de revisión, con un inversión de más de 24 millones de euros, estaban a punto de acabar.

Nadie sabe qué pasó. Y menos cuando una semana después, el 16 de junio, cayó otro mas, éste el más cercano a la montaña que sujetaba la infraestructura de 485 metros de largo en uno de sus extremos.

Desde entonces, el Ministerio de Transportes trabaja con un equipo multidisciplinar para evaluar las causas y dar soluciones. Nadie, de momento, se atreve a hablar de plazos para volver a abrir el viaducto del Castro.

Con el apoyo de un dron, el doble derrumbe adquiere otra dimensión. ¿Cómo se pudo venir abajo? ¿Y dos tableros? Qué ha pasado.

El crítico estado del viaducto de la A-6 como nunca antes se había visto
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