miércoles 26.02.2020
ARQUEOLOGÍA

El CSIC retoma en Candín las catas arqueológicas en el asentamiento romano

El trabajo se ha centrado en la explotación aurífera de Pereda
El CSIC retoma en Candín las catas arqueológicas en el asentamiento romano

Un equipo de diez arqueólogos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), pilotado por Javier Sánchez Palencia y Almudena Orejas, regresó el pasado jueves a Candín para continuar con el estudio sobre el terreno iniciado ya en 2013 en el área conocida como A Granda das Xarras, un campamento romano de unas 5,5 hectáreas que podría corresponder a una ocupación militar de este territorio —que involucra no sólo a Candín, sino también a los municipios de San Antolín de Ibias (Asturias) y Navia de Suarna (Galicia)— con motivo de las Guerras Cántabras que tuvieron lugar entre los años 26 y 19 a.C.

Si bien las catas realizadas el pasado verano se centró de forma específica en A Granda das Xarras, este año la acción se ha centrado en una zona comprendida entre Candín y Pereda de Ancares, a cuyo estudio han dedicado los arqueólogos los días pasados. Y es que en esta zona se produjo una gran explotación aurífera y se conservan restos de minas a cielo abierto de varios kilómetros, según destacó el alcalde Candín, José Antonio Álvarez Cachón. El mismo detalló que el equipo de arqueólogos abandonará hoy la zona y que las últimas jornadas las han dedicado a la realización de catas también en la zona de Ibias y Navia de Suarna.

El objetivo del trabajo desarrollado por el CSIC —fruto de un convenio de colaboración firmado con los tres ayuntamientos implicados y que tiene vigencia hasta 2016— es «profundizar en el estudio de las labores mineras auríferas y las primeras fases de ocupación romana en los municipios de Candín, Ibias y Navia de Suarna», detallaron fuentes del mismo. Una vez efectuado el trabajo de documentación e interpretación de las imágenes tomadas, el de campo se centra en el estudio de los elementos de la red hidráulica, que proporciona datos sobre la tecnología minera y las condiciones ambientales; y un estudio geo-arqueológico, destinado a evaluar la primera fase de la explotación minera.

De hecho, en la zona de Pereda donde se han centrado los trabajos esta semana, el sondeo realizado en el depósito de la Aira de Reibón ha permitido documentar una forma de controlar el agua adaptada a las particulares condiciones fluvio-glaciales de la zona.

En definitiva, el objetivo del trabajo de campo desarrollado por los arqueólogos de CSIC es determinar el valor de la zona desde un punto de vista arqueológico e histórico para que pueda contribuir a mejorar los recursos de la zona, también desde el punto de vista turístico. «Lo que queremos es saber exactamente con qué recursos contamos para ponerlos en valor y ver qué posibilidades ofrecen. Todavía queda un año de trabajo y después se redactará un proyecto para ver cuáles son las zonas de mayor valor», explicó el alcalde de Candín.

El CSIC retoma en Candín las catas arqueológicas en el asentamiento romano