viernes 27/11/20

Dos osos en el Morredero

La FOP y la Junta escudriñan los Aquilianos después de que el conductor del quitanieves viera dos ejemplares de oso.

Es inusual pero no imposible. La Fundación Oso Pardo (FOP) y técnicos de la Junta de Castilla y León rastrean en los últimos días el entorno de Bouzas y San Cristóbal, el corazón de los Montes Aquilianos, en busca de una pareja de osos jóvenes que el día de Navidad fueron avistados por el conductor de una de las máquinas quitanieves de la Diputación de León, tal y como relató ayer el pedáneo de San Cristóbal, Germán Valcarce, tan sorprendido como extrañado de que dos ejemplares de esta especie hayan bajado tan al sur de la comarca.

El hábitat común de los plantígrados —más que asentados en el Bierzo— es el Alto Sil y la sierra de Gistredo. En este espacio campan a sus anchas, ampliando cada vez más una población sólida. De hecho, la más consolidada de la Cordillera Cantábrica. Sin embargo, en el entorno del Morredero, su presencia incomoda por lo extraño del hecho en sí. Cuando el conductor del quitanieves contó en el bar de San Cristóbal lo sucedido, un grupo de cazadores que le escuchaba no daba crédito al relato.

«Le hicieron varias preguntas porque no se lo creían», aseguró Germán Valcarce, afirmando que poco a poco la historia empezó a cobrar sentido. «Yo mismo avisé al forestal de la posible presencia de osos en la zona y luego me enteré de que el propio trabajador de la Diputación envió un correo a la Fundación Oso Pardo», explicó el pedáneo, describiendo posteriormente el relato del testigo. «Contaba que se encontró a dos osos que bajaban por la carretera uno detrás del oso. Él pulsó la bocina de la máquina y uno de ellos se giró y su se puso de pie».

El presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero confirmó ayer la presencia en el entorno del Morredero de dos ejemplares, previsiblemente machos jóvenes en dispersión procedentes de la zona del Alto Sil que han podido cruzar a través de los viaductos de la A-6. Algo que actualmente pasa por asiduidad porque la población va en aumento y los jóvenes se pueden desplazar varias decenas de kilómetros.

Dos osos en el Morredero