martes 19.11.2019
UNA PONFERRADA EN CONSTRUCCIÓN

El álbum de Ubaldo

El hijo del fotógrafo Ubaldo Enrique Fernández pone a disposición de Ponferrada y el Bierzo las imágenes que tomaba su padre hace 60 años
Unas niñas miran con envidia a tres pequeñas con trajes regionales en la Encina. UBALDO E. FERNÁNDEZ
Unas niñas miran con envidia a tres pequeñas con trajes regionales en la Encina. UBALDO E. FERNÁNDEZ

La ciudad ya no es la misma. Pero ahí están las fotografías en blanco y negro, tomadas con una cámara Adox de fabricación alemana, —«una cámara humilde, pero con muy buena óptica», cuenta el hijo de su primer propietario— que atraparon las imágenes de aquella Ponferrada que crecía en los años del desarrollo económico.

 

Ahí está el Edificio Uría en construcción a comienzos de los años sesenta, mientras la Virgen de la Encina desfilaba a hombros por la rotonda de Lazúrtegui en el día grande de las fiestas patronales. Ahí está el enorme edificio semicircular en la curva de la calle General Vives, todavía sin acabar, y con la grúa instalada frente a su fachada. Y también la misma curva unos años antes. Ahí están las niñas vestidas con trajes regionales en otras fiestas en la plaza del Ayuntamiento, al comienzo de la década de los setenta, y la lechera que recorría la calle Once Mil Vírgenes camino del mismo recinto, con la silueta de la Torre del Reloj recortada en el horizonte.

 

Todas son imágenes tomadas por el aficionado a la fotografía Ubaldo Enrique Fernández Barcia, que fue conserje en la central térmica de Compostilla I y después en la de Compostilla II. Fotografías tomadas con aquella cámara Adox que compró en Alemania durante los años que pasó en excedencia. Retratos de una ciudad entre andamios que en algunos casos ya se han podido ver en la página de fotos antiguas de Ponferrada en Facebook, y en el álbum editado por Manuel Blanco Pacios. El hijo del autor de aquellas fotos, Ubaldo Fernández, que nació en Düsseldorf, las pone ahora —junto a otras descartadas de está página por cuestión de espacio— a disposición de todos los bercianos y de sus instituciones con la única condición de que siempre aparezca el nombre de su padre al pie. Es su homenaje a un hombre nacido en Villafranca del Bierzo, a donde acudía en moto con su amigo, el también fotógrafo Gumersindo Blanco, para retratar la villa del Burbia, en blanco y negro y con carretes a los que siempre sacaba dos o tres imágenes más. Todavía eran años en los que no todo el mundo tenía una cámara fotográfica. Y el que la tenía no solía pasar de tomar imágenes familiares. Ubaldo Enrique Fernández, sin embargo, se convirtió a su manera en un cronista de Ponferrada.

 

La ciudad ya no es la misma, claro. Y por eso, cada año que pasa cobran más valor sus fotografías. Imágenes que en más de una ocasión retratan lugares que ya no existen. Y ahí tienen la enorme mole negra de la montaña de carbón, con las estribaciones de los Aquilianos al fondo y el poblado de Compostilla en primer plano, para demostrar que el tiempo también puede hacer milagros.

Procesión de la Encina ante el Edificio Uría en construcción

Procesión de la Encina ante el Edificio Uría en construcción. UBALDO E. FERNÁNDEZ BARCIA


Calle General Vives

Calle General Vives. UBALDO E. FERNÁNDEZ BARCIA


General Vives, después

General Vives, después. UBALDO E. FERNÁNDEZ

Gumersindo Blanco con el cartero

Ricardo Guirao con el cartero. UBALDO E. FERNÁNDEZ BARCIA

El álbum de Ubaldo