viernes. 09.12.2022
Sucesos

Un error por la mezcla de dos ácidos provoca un escape tóxico en Roldán

La empresa investiga un fallo «humano» que causó una intensa nube de color amarillento
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Bomberos trabajando en el interior de la factoría. DL

Un error humano. Esta es la causa del grave accidente ocurrido ayer en la fábrica de Aceros Roldán de Santo Tomás de las Ollas (Ponferrada), que generó una intensa nube tóxica de color anaranjado resultado de la reacción química por la mezcla de dos ácidos. El fallo que la empresa está investigando se produjo en el vaciado de un camión que transportaba ácido sulfúrico y vertió la carga en el mismo tanque que ya contenía ácido nítrico. La gran nube fue la consecuencia más visible del accidente pero no el único riesgo. El sobrecalentamiento del tanque de 10.000 litros de capacidad a punto estuvo de provocar su derrumbe y, con ello, el vertido del líquido tóxico. La intervención de los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Ponferrada fue fundamental para evitar que la inclinación fuera a más.

También la empresa activó el protocolo de seguridad de manera inmediata y «todo funcionó según lo previsto», explicaron fuentes de Acerinox, grupo matriz de Aceros Roldán. «Con nuestros propios medios empezamos a echar agua sobre el tanque hasta que llegaron los bomberos», detallaron, reconociendo el momento crítico que se vivió cuando el tanque empezó a inclinarse. Ese hubiera sido «el peor escenario», aseguraron. Aun así, también se habían preparado para ello, proveyéndose de grandes cantidades de arena, piedras y carbonato cálcico.

«Se puso en marcha de manera inmediata un protocolo para que llegasen a la fábrica una serie de camiones con arena. Con esa arena y piedras se hizo una especie de presa de contención, de manera que si había algún derrame contuviera el líquido. También se contrataron grandes cantidades de carbonato cálcico. Así, ante un posible escape, la arena pararía su avance y sobre el ácido se echaría carbonato cálcico para neutralizarlo», explicaron las mismas fuentes de Acerinox, informando también de que ningún trabajador ha sufrido daño alguno.

Ahora, la dirección de Aceros Roldán se centrará en investigar dónde estuvo el error, por qué se produjo la confusión en el vaciado del ácido sulfúrico. «No sabemos por qué ha fallado, pero estableceremos todas las medidas que sean necesarias para que algo así no vuelva a ocurrir», garantizaron.

El operativo que, durante prácticamente todo el día, trabajó para garantizar la seguridad en las instalaciones de la acerera de Santo Tomás de las Ollas estuvo compuesto por 17 bomberos y ocho vehículos, apoyados además por dos tanquetas de la Junta de Castilla y León y un tercer vehículo de bombeo aportado por la empresa FCC. Todo para llevar hasta la fábrica la mayor cantidad de agua posible, para el enfriado del tanque.

A última hora de la mañana, el escape ya era prácticamente imperceptible y a media tarde se dio por controlada la situación, una vez que se inició el vaciado de los aproximadamente 7.000 litros de líquido tóxico contenidos en el tanque. Esto se hizo mediante los cauces habituales que emplea la empresa para neutralizar los ácidos que utiliza en la elaboración del acero. «Las bombas que evacúan el líquido han funcionado perfectamente y el ácido ha bajado sin problemas hasta la planta de neutralizado. El líquido superficial que quedaba fuera de las tuberías, ha sido sacado con un succionadora manual», explicó el presidente del comité de empresa de Roldán, Miguel Ángel Arias.

Todo se precipitó alrededor de las diez de la mañana e inmediatamente se activaron los protocolos de seguridad, se dio aviso al 112, a Protección Civil, a los Bomberos y a la Policía Municipal. Los trabajadores del taller 4, donde se hacen los decapados de ácido y donde se produjo la fuga, fueron evacuados inmediatamente y también alertado el resto de la plantilla. No obstante, la actividad del resto de la fábrica no se paralizó en ningún momento. Solo el taller 4 quedó inactivo. De hecho, los camiones de transporte del acero entraron y salieron de las instalaciones con cierta normalidad, eso sí, compaginados con el trajín de los vehículos de bomberos, Policía Local y Junta de Castilla y León.

Hubo que cortar los accesos a Roldán, tanto por la carretera N-VI como la entrada desde la A-6 por Montearenas. Un importante dispositivo de la Policía Municipal aseguró el perímetro de la factoría y mantuvo controles tanto a la entrada de la misma como en los puntos de acceso. El propio alcalde, Olegario Ramón, y el concejal de Seguridad, José Antonio Cartón, se personaron en las instalaciones para conocer de primera mano lo que estaba sucediendo. También el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se pronunció el subrayó el trabajo de los bomberos de Ponferrada.

Un error por la mezcla de dos ácidos provoca un escape tóxico en Roldán