viernes 23/4/21

Fallece un cazador en Urdiales de un disparo fortuito de un compañero

El autor del tiro ha declarado que se cayó durante una batida de jabalí y se le disparó el arma.

DL / m. Á. CEBRONES | BEMBIBRE

Un disparo fortuito de un compañero de caza, según los primeros indicios, ha acabado con la vida del vecino de Bembibre, Armando R.R, de 65 años. El accidente ocurrió a media tarde del pasado jueves en la Campa de la Perdiz, a un kilómetro aproximadamente de la localidad abandonada de Urdiales, en el término municipal de Igüeña, según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

Armando R.R. y dos amigos, todos naturales de la localidad de Colinas de Campo de Martín Moro, donde eran vecinos los fines de semana, se encontraban en una batida de jabalí cuando ocurrió el accidente. El autor del disparo, en libertad con cargos por un presunto delito de homicidio involuntario por imprudencia grave, ha declarado a la Guardia Civil, según confirmaron fuentes próximas al caso, que se cayó y se le disparó el arma cargada.

Según el relato que amigos, familiares y compañeros de otras cacerías han efectuado a este periódico, la fatalidad quiso que tiro fortuito alcanzara en el pecho a Armando R.R.

Los dos compañeros de batida trasladaron a la víctima al Hospital del Bierzo por sus propios medios, donde ingresó cadáver a última hora del día, según confirmó la Subdelegación.

La zona de Urdiales es un punto habitual de batidas de jabalí. Los cazadores suelen dejar la carretera que conduce a Colinas para llegar hasta la población deshabitada por un camino de tierra paralelo al río Urdiales. En el pueblo estacionan sus vehículos y continúan andando hasta la Campa de la Perdiz.

Seis muertos en seis años

Accidentes mortales como el del jueves en Urdiales se están repitiendo cada temporada de caza. Se trata de la sexta víctima mortal en el Bierzo en los últimos seis años debido a disparos fortuitos durante cacerías. En diciembre de 2010 murió en Friera un hombre de 47 años, alcanzado en el pecho. El cadáver lo encontró una persona que recogía setas y el autor del disparo se entregó horas después a la Guardia Civil. En 2012, otro cazador mató a un vecino de 66 años que recogía castañas al confundirlo con un jabalí. En septiembre de 2013 moría un vecino de Oencia de 54 años, también confundido con un jabalí, en la vertiente gallega de la sierra de La Lastra. En Valdefrancos, en diciembre de 2014, otro hombre de 69 años que cazaba perdices, falleció al ser alcanzado en la cabeza por otro cazador que de nuevo lo tomó por un jabalí. La misma situación se repitió el 15 de noviembre de 2015 en Trabadelo. Un hombre de 48 años fallecía en una zona de difícil acceso entre el pueblo abandonado de Paradela y Cantejeira, ya en Balboa.

Fallece un cazador en Urdiales de un disparo fortuito de un compañero
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