sábado. 03.12.2022

Flores retoma la protesta contra el dique y tacha la adjudicación de «chapuza»

Un grupo de vecinos se concentró ayer en el barrio convocados por Pajariel.
Con pancartas y silbatos, los vecinos de Flores exigieron soluciones a sus problemas.

Un grupo vecinos del barrio de Flores del Sil volvió a salir ayer a la calle en una concentración de protesta convocada por la asociación vecinal Pajariel no sólo para manifestar, una vez más, su rechazo a la construcción del dique del Sil, sino también para defender —dijo el nuevo presidente de este colectivo, Abel Ángel Macías— las necesidades de una de las barriadas más populosas de la capital del Bierzo, en la que residen 10.000 vecinos.

De «chapuzada» tildó Abel Ángel Macías las obras para el encauzamiento de los márgenes del Sil contra avenidas teniendo en cuenta que hace dos semanas que tenían que haberse puesto en marcha. Los problemas económicos de la empresa adjudicataria —Cyes Infraestructuras— ha retrasado el proceso y, al respecto, el nuevo presidente de la asociación Pajariel aseguró que ya se veía venir, teniendo en cuenta el precio tan bajo al que se adjudicaron los trabajos. «Se empezó hablando de un proyecto de 23 millones de euros y al final se adjudicó en 1,7 millones. Está claro que algo no cuadra. Es, desde luego, una chapuza monumental», apuntó el representante vecinal, sin dejar de lado el hecho de que ellos prefieren que la obra no se acometa a que se haga en los términos proyectados.

El trato que la Dirección Provincial de Educación está dando al colegio Ponferrada XII, tanto con el retraso en la construcción del gimnasio comprometido como, ahora, con el anuncio de cierre de una de las aulas de Infantil, fue el segundo caballo de batalla que ayer llevó a los vecinos una nueva movilización. «Parece que lo que quieren es ir cortando el desarrollo del barrio empezando por el colegio y la construcción de un muro que nos separará del río», se lamentó el presidente de Pajariel, asegurando que en lo que se refiere al centro educativo, ya hay varias familias que han matriculado a sus hijos en otros colegios de la ciudad ante las dudas cada vez mayores en torno a la situación de su centro de referencia. «Ante tal precariedad, los padres han empezado a tomar medidas drásticas y eso no se puede consentir», afirmó Macías.

La de ayer fue la primera concentración organizada por la nueva junta directiva de la Asociación de Vecinos Pajariel pero no será la última. Irán recorriendo todas las zonas del barrio para recoger las quejas de los vecinos y expondrán las problemáticas ante el Ayuntamiento. Si no se atienden sus necesidades, volverán a la calle. En los próximos días van a solicitar una reunión con el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, para exponerle sus reivindicaciones. La primera, la necesidad de disponer de una sede estable para la asociación.

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