sábado 17/4/21

La hostelería berciana sufre los primeros cierres y carga contra la falta de ayudas

Cada establecimiento puede llegar hasta los 2.500 euros de gastos fijos al mes abra o no

La hostelería del Bierzo empieza sufrir los primeros cierres de establecimientos mientras no llegan las ayudas prometidas por la Junta y el Gobierno Central. El portavoz de la asociación berciana, que se creó hace unos meses ante la situación de abandono del sector provocada por la pandemia, David Belzuz, así lo confirma, aunque no dispone de datos concretos del número de bares. En Ponferrada se calcula que existen unos 600 establecimientos y en toda la comarca pueden llegar al millar.

Cada hostelero, según explica Belzuz, tiene como mínimo unos 2.500 gastos fijos de media entre alquiler del local, luz, agua, impuestos... «y eso sin tener en cuenta si puede abrir o no», advierte. Y es que no todos están abriendo y los que están utilizando las terrazas lo hacen en muchos casos para cubrir gastos.

Además de esos costes fijos hay que tener en cuenta los créditos que tenga y el dinero que deja de ingresar. Y, por tanto, la falta de beneficios, razón última de todo negocio, añade el presidente de la hostelería berciana.

Nuevo comunicado

La asociación critica los cambios de criterio «como si nunca fuera suficiente el daño infligido»

Con un evidente hartazgo, la asociación hizo público ayer una nueva nota de prensa en la que, con el enunciado «¿Qué más nos van a pedir?», critica las últimas medidas de la Junta por no permitir abrir en los interiores. «Primero fue bajar la incidencia, e hicimos lo que se nos pidió. Ahora son las camas UCI y no sabemos si lo que el señor Igea pretende es que la hostelería compre respiradores y aumente el tamaño este servicio», añade el comunicado con ironía.

«Lo que está claro es que en una situación de normalidad, tener la UCI por debajo del 25% ya es difícil, por lo que ahora se nos antoja mucho peor. La incidencia en Ponferrada está en estos momentos en uno de los más bajos de la pandemia, muy por debajo de lo que estuvo en Navidades, cuando la Junta y el Gobierno decidieron lo que todos sabemos que decidieron», insisten.

Para los hosteleros bercianos, es del todo inaceptable que los criterios vayan cambiando semana a semana «como si nunca fuera suficiente el daño infligido a los sectores económicamente afectados». El colectivo aprovecha también la nota para dar sus soluciones, que podrían pasar por medidores de calidad de aire para los interiores, análisis de las aguas residuales periódicos para adelantarse a la subida de la incidencia y realizar los cribados con éxito, «y no saben ni de lo que les hablamos», concluye la nota hecha pública ayer.

La hostelería berciana sufre los primeros cierres y carga contra la falta de ayudas