jueves 26/11/20
15 AÑOS DE PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD. LO QUE TRAJO LA DECLARACIÓN DE LA UNESCO

Las Médulas a medio hacer

Los tres alcaldes coinciden en que el reconocimiento de la Unesco, obtenido en la 21ª Convención del Patrimonio Mundial celebrada en Napolés, generó unas expectativas que no se han cumplido .

«Nos tocó la lotería», decía tal día como hoy, hace 15 años, la vecina de Carucedo Elvira Nogueiro al conocer que la vigésimo primera Convención del Patrimonio Mundial de la Unesco, reunida en Napoles, acababa de incluir al paraje de Las Médulas en su listado de bienes considerados Patrimonio de la Humanidad, en una candidatura conjunta con los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla, y el Palau de la Música y el Hospital de Sant Pau de Barcelona. Quince años después, la declaración de la Unesco —que tuvo que vencer el recelo de quienes pensaban que el reconocimiento provocaría una avalancha de turistas que degradarían el paisaje, y de países como Tailandia, Alemania o Finlandia que consideraban que la mayor mina de oro a cielo abierto del Imperio Romano era un resultado de la actividad destructora del ser humano— no ha traído ningún maná a la zona.

Las Médulas ya no están tan sucias como hace 15 años, aunque de vez cuando rebrota el problema de la limpieza de contenedores y papeleras, como sucedió hace un año con la Junta de Castilla y León y el Consejo del Bierzo discutiendo sobre quien tenía que responsabilizarse de la recogida. Tienen mejores carreteras, pero no se potencian rutas alternativas a la entrada de Carucedo como el acceso desde Vega de Yeres, ni recorridos completos por todos los yacimientos, villas y depósitos de estériles. Cuentan con un Centro de Visitantes y un Aula Arqueológica gestionada por el Instituto de Estudios Bercianos, aunque la Casa del Parque sólo abre determinados días a la semana y el aula de Puente Domingo Flórez, centrada en los canales, y la Domus de Carucedo —financiada en su día por el Ministerio de Cultura y considerada un anacronismo histórico— están cerradas por falta de personal. Disponen de un gran aparcamiento en el pueblo, aunque el alcalde de Borrenes no se cansa de reclamar otro en Orellán. Y todavía le quedan algunas infraestructuras básicas por resolver, como la depuración de los tres municipios, Carucedo, Borrenes y Puente, o el abastecimiento a lago plazo del pueblo de Las Médulas. La conclusión a la que llegan los tres alcaldes es que Las Médulas, como elemento cultural y reclamo para el turismo, están a medio hacer.

«Se han dejado escapar 15 años», decía ayer el regidor de Puente Domingo Flórez, Julio Arias, convencido de que la declaración de la Unesco «generó una expectativas que no se han cumplido». Arias tiene claro que debe promocionarse el paraje como un todo, con servicio de autobuses que incluya áreas menos conocidas como Las Medulillas de Yeres y un acceso desde Puente «para que la gente se quede más de un día y no solvente la visita con dos horas en el mirador de Orellán».

El alcalde de Carucedo, en el cargo desde 1983, coincide en que en Las Médulas «todo está a medias» y que el turismo no ha conseguido paliar la pérdida de empleo en la pizarra y en la cantera que afea la vista desde Orellán. «Son negocios familiares, que cierran en invierno, lo que daba trabajo era la pizarra y la cantera». A Rodríguez le preocupa que siga sin estar resuelto el abastecimiento del pueblo de Las Médulas, que los turistas opten por «una visita rápida» y el paraje no cuente con un presupuesto estable que permita abrir centros como la Domus o la Casa del Parque a diario. «La declaración de la Unesco ha sido un beneficio para todo el Bierzo en conjunto más que para los propios vecinos», sentenció.

El regidor de Borrenes, Eduardo Prada, también reconoce que en 15 años «las cosas han ido más despacio de lo que pensábamos» porque «la declaración nos hizo poner el listón muy alto». Prada pone el acento en la duplicidad de administraciones, asociaciones y fundaciones —en 1999 se creó la Fundación Las Médulas, presidida por Luis del Olmo y con un patronato formado por instituciones y empresas donde no faltaba el grupo Martínez Núñez, que explotaba la cantera que aún hoy estropea la vista desde Orellán— y como los regidores de Carucedo y Puente, pone sus esperanzas en la figura del gerente, Jesús Courel, recién nombrado por la Junta de Castilla y León, y en el Plan de Usos que debe aprobar la administración autonómica en cuanto la Consejería de Hacienda de su visto bueno.

Las Médulas a medio hacer