jueves 13/8/20
Sucesos

El lazo de un cazador furtivo atrapa al perro de una vecina de Borrenes

La propietaria denuncia que hay trampas para jabalíes a 200 metros de las casas
El perro que quedó atrapado, en la zona donde pasó. TAMARA LAMAS
El perro que quedó atrapado, en la zona donde pasó. TAMARA LAMAS

Fue el perro de una vecina, pero pudo haber sido cualquier otro animal o una persona. No es la primera vez que alguna de la trampas colocadas por cazadores furtivos causa problemas en el Bierzo, el último se ha producido en Borrenes con un lazo camuflado entre unos zarzales para atrapar jabalíes. La mala suerte hizo que la mascota de la vecina que ha denunciado los hechos, Tamara Lamas, cayera en él cuando ambos paseaban por el entorno del pueblo, alrededor de las 21.00 horas.

El perro se alejó del camino y se adentró en una zona de maleza. La joven pensó que iba a beber agua, pero al ver que tardaba más de la cuenta y, poco después, empezar a escuchar sus quejidos, acudió inmediatamente hacia donde el animal se había dirigido y se encontró con la escena. Si no llega a ser porque en las inmediaciones había vecinos, el desenlace pudiera haber sido mucho peor. Afortunadamente, el perro está bien.

«Cuando me acerqué a él no tenía forma de sacarlo de allí, ya que con este tipo de trampas, cuanto más tenso está el animal más se aprieta el lazo. Mi única posibilidad fue dar voces de alarma pidiendo ayuda y unas tenazas o una cizalla para poder sacarlo, cosa que logramos gracias a que estábamos al lado de huertas y los vecinos, que habían oído mis gritos, pudieron ir pronto a por herramientas para cortar el maldito lazo del cazador furtivo», relató Tamara.

«En los pueblos pasean muchas personas, más ahora en verano, y hay lazos que están colocados a tan solo 150 o 200 metros de las casas», asegura esta joven, indignada con lo que le ha pasado a su perro, con la práctica de la caza furtiva y también con el papel que juegan las administraciones en el cuidado del medio rural. Sí, lo relaciona directamente porque recuerda que muchos de estos lazos son colocados por personas que quieren impedir que los jabalíes entren en sus tierras de cultivo, rodeadas de maleza. «Las antiguas huertas están cubiertas de zarzales y herbazales, al mismo tiempo que plagadas de pozos ilegales sin tapar», describe, para después reclamar soluciones reales.

El lazo de un cazador furtivo atrapa al perro de una vecina de Borrenes