miércoles. 07.12.2022

efe | ponferrada

Cuando se cumplen 20 años del caso Nevenka, la madre de la exconcejala del Ayuntamiento de Ponferrada, Francisca García, hizo ayer unas declaraciones en las que recordó que «el tener que irnos de Ponferrada fue solo una de las consecuencias; otra fue que mi marido, un importante empresario pizarrero entonces, perdiera todo su patrimonio y a nadie le importaron las familias a las que daba de comer aquellos negocios», afirma García al rememorar el revuelo que levantó la denuncia de su hija y «el coste que supuso para la familia».

«En medio de aquellos días locos lo que más me preocupaba era la salud de mi hija después de que el psiquiatra nos dejara claro que o denunciaba lo que le había pasado o se nos moría», subraya. Dos décadas después prefiere «recordar más los apoyos» que recibieron que el rechazo de algunos reflejado en «las manifestaciones a favor de quien finalmente fue sentenciado en los tribunales como culpable de acoso».

«Estoy muy orgullosa de ser la madre de Nevenka porque fue un referente y había muchas mujeres que estaban viviendo lo mismo pero no se atrevían a hablar por miedo a las represalias», recalca.

Su caso fue recreado en un libro de la mano de Juan José Millás, quien publicó en 2004 «Hay algo que no es como me dicen: El caso de Nevenka Fernández contra la realidad», en el que, frente a las diversas lecturas que se hicieron del caso, sostiene de manera rotunda que ella era la víctima, y ahora Nevenka ha decidido recalar en la televisión para recordarlo. «Lo hace de manera gratuita y solo para seguir siendo ejemplo», aclara su madre, que explica que «le ofrecieron mucho dinero por hablar en programas de televisión y nunca quiso sacar provecho de ello».

Insiste en que «ahora, al margen de la serie, tampoco quiere exponerse a la prensa porque necesita seguir con su vida tranquila».

No obstante, ha remarcado que si su hija ha considerado que «ahora es el momento de hablar» es porque «está preparada para hacerlo, con una vida encauzada familiar y profesionalmente».

Al respecto, ha desvelado que Nevenka vive actualmente en Irlanda junto a su marido y sus mellizos de ocho años, donde trabaja en una auditoría y es una profesional «reconocida». Insiste en que «cuando denunció lo hizo por su salud y ahora lo hace para ayudar a otras mujeres que puedan estar pasando por lo mismo que ella pasó».

La madre de Nevenka lamenta que parte de la sociedad berciana diera la espalda a la familia hace 20 años y acusara a su hija de ser una «mujer florero» que llegó a un puesto en el Ayuntamiento de Ponferrada que no se merecía, sólo por ser la novia del alcalde.

La madre de Nevenka rememora el caso dos décadas después
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