domingo 24/1/21

Malestar local por la defensa pública del eucalipto ante los tribunales

Sancedo, Argamza o Cabañas se oponen a las nuevas plantaciones y se quejan de las restricciones .

M. F. | Ponferrada

La Xunta de Galicia y también el Principado de Asturias acaban de personarse en el contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que el eucalipto no sea declarado una especie invasora, y por tanto, seguir permitiendo en España nuevas plantaciones. Este movimiento judicial de la Administración autonómica se produce frente a la decisión de un ayuntamiento gallego, —el de Teo, en la provincia de A Coruña— y ha hecho saltar las alarmas en los ayuntamientos de la comarca del Bierzo, que ven frenadas sus aspiraciones de poner coto a nuevas fincas de eucalipto.

Municipios como el de Sancedo, Arganza o Cabañas Raras han puesto el grito en el cielo contra las restricciones que les quiere aplicar la normativa, aún cuando sus alcaldes han creado ordenanzas específicas que frenen la proliferación del eucalipto, debido a que lo consideran perjudicial para el entorno.

Marcos Álvarez dice que tiene que darse la heterogeneidad en el bosque, pero aprecia como preocupante el cambio o el intento de cambiar grandes plantaciones de pinos por el eucalipto. «Tiene que haber roble, pino, pero en proporción; el eucalipto es más rentable y puede pasar que en Sancedo, cuando se corten los pinos, se conviertan en eucalipto y una cosa es que haya algunas plantaciones de eucalipto y otra cosa es que todo se convierta en eucalipto», reflexionaba el regidor. Es más, los pedáneos de los pueblos también están haciendo labor informativa y de concienciación, pero todos llegan a la misma conclusión: «Hay un montón de fincas que son privadas y aquí da igual que discutas con sus propietarios, que no hay forma de que entren en razón, se va a la rentabilidad rápida». Para talar un bosque de pinos tienen que crecer durante unos 25 años, frente a los 15 de los eucaliptos, y se ahorran el tener que volver a plantarlos, ya que brotan solos.

En Arganza su alcalde, Luis González es otro de los que ha mostrado en más de una ocasión su preocupación. Ha confesado estar indefenso para frenar la proliferación de plantaciones de eucalipto. Y es que vuelven a chocar con el interés de la fincas privadas. Cuenta que antes con las ordenanzas intentaban regular las plantaciones, pero ahora, con la nueva ley del monte, lo ven poco menos que imposible.

Y sino, que se lo digan al alcalde de Cabañas, Juan Marcos López, que ha visto cómo se le echaban encima las alegaciones contra su ordenanza de prohibir el eucalipto y crear la tasa para la madera. Cabañas ha sido de los ayuntamientos que, desde el punto de vista administrativo más ha combatido el eucalipto.

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