martes 15.10.2019

«La micropigmentación ayuda a las mujeres a recuperar la autoestima»

«La micropigmentación ayuda a las mujeres a recuperar la autoestima»

Aunque trabaja en Barcelona, Laura del Río es de Ponferrada y, pese a su juventud, su nombre ya figura entre las referencias de micropigmentación paramédica en España, con importante proyección también en Estados Unidos. Formada en arte en Londres, encaminó su vida laboral hacia la imagen personal y hace nueve años terminó especializándose en micropigmentación paramédica y reconstrucción mamaria areola 3D, desarrollando además su propia técnica para camuflar las cicatrices que marcan el pecho después de una mastectomía. Colabora con cirujanos plásticos, dermatólogos y oncólogos y su trabajo resulta fundamental para que las mujeres que han sufrido o padecen cáncer recuperen su autoestima y su equilibrio emocional y psicológico.


«La micropigmentación ayuda a estas mujeres a recuperar la expresión que la agresividad del tratamiento contra el cáncer les ha quitado», explica Del Río. Su acción se centra en la mama, en las cejas, en las pestañas y en la propia piel, cuya tonalidad y aspecto cambian drásticamente por efecto de la quimioterapia. «Yo misma fabrico la colorimetría para adaptarla completamente a la piel de cada persona», subraya.


La caída del pelo y la pérdida del pecho o parte de él son efectos secundarios de una enfermedad dura que se hace visible a nivel externo de esta manera. El golpe psicológico para la paciente es brutal. De ahí la importancia de los tratamientos estéticos que permiten a las mujeres seguir reconociéndose frente al espejo. «El sentirse bien es un apoyo psicológico fundamental», destaca Laura del Río, para quien su trabajo es una suma de factores artísticos y humanos que la atrajo desde que tomó contacto con la micropigmentación. «Es muy beneficiosa a nivel estético y emocional con mujeres que se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad y a las que ayudamos a volver a ser ellas mismas», dice.


En el caso de la mastectomía radical, la micropigmentación permite crear los volúmenes y texturas de las areolas mamarias y le pezón con el uso de diferentes técnicas y tonalidades. «Visualmente se crea una nueva areola», explica Del Río. El resultado es natural, respetando en todo momento la fisionomía de la paciente. Lo mismo que se hace con el resto de áreas tratadas, como las cejas. «A la hora de diseñar es importante respetar las facciones y la forma natural de las cejas», subraya Laura del Río, que recomienda a las pacientes realizar la micropigmentación antes de iniciar la quimioterapia. «Es aconsejable hacerlo antes porque así nunca se verán sin cejas», explica. Si ya se ha caído todo o la mayoría del pelo, lo que hace es estudiar la morfología de la persona para crear una ceja acorde a sus facciones.


Las cejas son el marco del rostro y las pestañas se encargan de marcar la mirada y dar expresión. Su caída también afecta a las pacientes y también en este caso la micropigmentación aporta soluciones. «Lo que hacemos es aplicar pigmento en el nacimiento de las pestañas para disimular su caída».


Profesionales como Laura del Río trabajan de la mano de equipos médicos para ofrecer a las pacientes de cáncer un tratamiento multidisciplinar que les permita superar lo antes posible los efectos de la enfermedad. Algunos grandes hospitales ofrecen el procedimiento en el mismo centro, pero no es lo habitual. También existen convenios con centros privados para facilitarlo.


En todo caso, según las estimaciones de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre), únicamente entre 3 y 4 de cada diez mujeres que se han sometido a una reconstrucción mamaria tras una cirugía oncológica realizan la reconstrucción de su areola y pezón con micropigmentación.

«La micropigmentación ayuda a las mujeres a recuperar la autoestima»