martes 22.10.2019
INFORME

«La minería desencadenó un proceso de degradación ambiental en el Bierzo»

El Ministerio elige la comarca para un estudio sobre la rehabilitación de residuos mineros
Bomberos de Taiwán, durante un curso de minería en El Bierzo. L. DE LA MATA
Bomberos de Taiwán, durante un curso de minería en El Bierzo. L. DE LA MATA

El Ministerio de Transición Ecológica considera el Bierzo como una de las zonas de España con más problemas derivados de la actividad minera del carbón. En un extenso informe de más de 600 páginas que analiza la rehabilitación de las instalaciones abandonadas por residuos mineros dedica un capítulo expresamente a la comarca en el que pone de manifiesto que «existen numerosas estructuras mineras abandonadas —escombreras, instalaciones, balsas de lodos, bocaminas con drenajes ácidos—, y cielos abiertos, muchos de ellos con una restauración muy precaria o inexistente, que han desencadenado procesos de degradación ambiental, así como la generación de aguas ácidas con efectos negativos sobre los ecosistemas acuáticos de los cursos fluviales afectados por la actividad extractiva». Nada nuevo pero que pone de manifiesto por escrito y oficialmente la ardua tarea que las administraciones tienen por delante para rehabilitar extensas zonas de la geografía berciana.

 

El estudio recoge trabajos realizados con anterioridad por el Instituto Geológico y Minero de España sobre la gestión de los residuos de industrias extractivas y ha sido encargado por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio. Así, analiza lo que se ha hecho hasta ahora en España en esta materia, tanto en procesos de restauración espontáneos o naturales como sobre residuos mineros abandonados «en los que, a pesar de haber transcurrido un periodo dilatado de tiempo desde el abandono, no ha tenido lugar una colonización vegetal espontánea significativa», explican sus autores. Para ello, los técnicos han elegido cuatro zonas, dos de ellas afectadas por la minería de carbón, en las cuencas mineras del Bierzo y de Teruel, y otras dos afectadas por minería metálica, concretamente en el entorno de la Mina de Reocín (Cantabria) y en la Sierra Minera de Cartagena-La Unión (Murcia).

 

«En relación con los residuos mineros de carbón, generalmente se reconoce que los problemas de toxicidad derivan sobre todo de la posible acidez generada por la oxidación de la pirita o marcasita que suelen contener en mayor o menor grado, lo que, para aquellos residuos que llevan cierto tiempo expuestos a la meteorización, se traduce en acidez, salinidad y, en ocasiones, elevados contenidos solubles de algunos elementos», explican los autores. El estudio no da datos del número de escombreras aunque algunos informes sostienen que sobrepasan las 600 en el Bierzo.

 

Sí ofrece una minuciosa relación de la flora, y en el caso del Bierzo advierte que «las transformaciones de la vegetación originaria más importantes vienen ligadas secularmente al uso del fuego».

«La minería desencadenó un proceso de degradación ambiental en el Bierzo»