sábado 04.04.2020

A Morteira insta al Consejo a pilotar un plan de custodia legal de árboles

Pide reactivar el convenio firmado en 2006 y aprobar ordenanzas en todos los ayuntamientos

El Tejo de San Cristóbal de Valdueza, el Castaño del Pico de Susañe del Sil, El Campano de Villar de Acero, el Xardón del Perouchín de Otero (ya perdida) y uno de los Zufreiros del Frade de Carucedo. Estos cinco son los únicos grandes árboles del Bierzo recogidos en el Catálogo de Especímenes Vegetales de Singular Relevancia de Castilla y León. Cinco de más de un centenar. Una cifra minúscula que demuestra que está todo por hacer en lo que a protección y conservación de los árboles monumentales se refiere. Por eso, la Asociación A Morteira exige a las administraciones un cambio de rumbo y el trabajo directo con los propietarios de este patrimonio natural. La primera institución a la que se dirige es el Consejo Comarcal del Bierzo, con quien se firmó un convenio en 2006 —al que también se adhirió la Universidad de León— ya caduco y sin resultados.

Reactivar ese convenio con el objetivo originario de garantizar una correcta gestión de todo estos ejemplares e involucrar a los ayuntamientos, dirigidos por la propia institución berciana, debe ser uno de los primeros pasos a dar para garantizar la pervivencia de los grandes árboles «duramente castigados por las inclemencias del tiempo y la desidia», denuncian desde A Morteira. «Es muy importante la creación de medidas legales, como una ordenanza municipal de protección de árboles y arboledas de interés local. Un documento genérico que cada municipio pueda aprobar y adaptar a las características y ejemplares que posean», detalla el colectivo conservacionista. Este era, precisamente, uno de los retos del acuerdo suscrito con el Consejo hace más de una década. Un propósito que se quedó en eso, ya que solo unos pocos municipios aprobaron dicha ordenanza. Son Ponferrada, Carracedelo, Toral de los Vados y Cacabelos.

Pocos resultados
Solo Ponferrada, Toral de los Vados, Carracedelo     y Cacabelos tienen ordenanzas de protección

«Tiene que ser el Consejo Comarcal el que promueva ese documento, facilitándole a cada ayuntamiento tanto la documentación legal como el inventario de sus árboles monumentales locales, que pueden ampliar con los mecanismos que la propia ordenanza contempla a través de la participación social», añade a Morteira. En este último detalle está otra de las claves: la involucración de la sociedad, de los vecinos que conviven con los árboles singulares y pueden contribuir a completar y enriquecer el catálogo. Un catálogo que, dicho sea de paso, es preciso rehacer. «El inventario realizado entre los años 2005 y 2007, en base al convenio firmado, debería actualizarse», defiende A Morteira, subrayando la valía de un acuerdo que no dio los frutos deseados ni cumplió con las aspiraciones. «La idea era muy buena, se planteó muy bien todo, pero no se le dio continuidad».

El Consejo Comarcal del Bierzo y los ayuntamientos deben implicarse, pero también tiene que hacerlo la Junta de Castilla y León. Suya es la competencia para declarar la singularidad de los árboles y garantizar su protección, así como fondos que permitan el mantenimiento. «Tienen que comprometerse, junto con los propietarios, en la gestión y conservación de estos árboles», dice A Morteira. Y los sotos de castaños han de ser un destinatario clave de esa sinergia. «Habida cuenta de que la mayor parte de nuestro patrimonio arbóreo monumental está constituido por grandes castaños centenarios, proponemos una actuación urgente en aquellos castaños de más de siete metros de perímetro, fuertemente castigados y mutilados por los últimos temporales». Por eso, es necesario «revisar el inventario de árboles monumentales del Bierzo».

Documento genérico
«El Consejo ha de facilitar a cada municipio la documentación legal y el inventario de sus árboles»

«La mejor protección para los árboles siempre es la más cercana, la de los vecinos y propietarios que los aprecian y los quieren. Han llegado hasta nuestros días, a través de los siglos, porque las distintas generaciones los han cuidado. Nosotros debemos continuar esa labor para las siguientes generaciones», defiende la Asociación para la Conservación de los Árboles Monumentales del Bierzo, acudiendo a una cita recogida en la publicación Árboles monumentales de España (2003), de Bernabé Moya, José Plumed y José Moya para subrayar su importancia: «A su sombra se cobijan los siglos, los sentimientos y las emociones, mientras por sus cuerpos fluye una sabia que los ha hecho inmortales: son los árboles monumentales; árboles cuya edad, dimensiones y rareza botánica, así como el afecto que reciben de las personas, los hace excepcionales».

A Morteira insta al Consejo a pilotar un plan de custodia legal de árboles